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Lo de “tinc els collons plens de tots nosaltres”

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1- Las cosas –y ahí radica, dice la NASA, el éxito de la lencería– son lo que ocurre debajo de ellas. 

2- Lo que sabemos del trumpismo, esta mañana a primera hora, es que bajo la confusión absoluta, constante, irritante, que fabrica, se pueden ordenar dos constantes, que, llámenme excéntrico, llamaremos a) y b).

3- La cosa a) es la corrupción y, más concretamente, el enriquecimiento personal de Trump y de su entorno. Exemplum y madre del cordero del punto a): este año Trump ha declarado, para 2025, ingresos parapresidenciales por 1.400M$. Lo que es una cifra simbólica. De hecho, es la cifra exacta del pelotazo personal de Trump en su primer año de presidente, calculado por los pelos, en diciembre de 2025, por The New York Times. En realidad, Trump debe de haber ganado mucho más –solo en criptomonedas, se cree que se acercó a los 4.000M$–, si bien puede declarar a Hacienda la cantidad que quiera, pues la agencia IRS –la Hacienda USA– se comprometió en mayo –y “para siempre”– a no auditar, investigar o reclamar pagos sobre declaraciones fiscales pasadas –algo inquietante, pues las declaraciones de Hacienda, como sabrán, siempre son pasadas– de Trump, de sus familiares y de sus empresas y entidades vinculadas. ¿Cuál es la constante b? Si miras la constante a) su dimensión real, el plan b) resulta secundario. Pero determinante. Se trata del fin de la democracia y del orden internacional, tal y como nos quedó en 1945.

4- La cosa fin de la democracia consiste en b.1) primar el Ejecutivo sobre los otros poderes, para lo que se precisa cierta participación del Judicial, que da por concluido, con su colaboración, el periodo liberal. Zas. Por lo mismo, también hay un planete para b.2) la desregulación más absoluta de la economía. Lo que pasa por b.3) la reducción del Estado. Relativa, pues el Estado se reduce en muchas zonas en las que estaba presente desde 1945, pero aumenta, como nunca, en otra: en el pack FFSS –el monstruo que se está creando precisará muchas FFSS, de hecho–. La desregulación y sus primas, la represión y la brutalidad, se exteriorizan, como su nombre indica, en la política exterior y, en ella, en el fin absoluto de valores ilustrados en las RRII. La guerra, el abuso, la ausencia de normas. La guerra, por cierto, vuelve a ser la higiene del mundo, como decía Marinetti en la última emisión de mal por encima de cualquier emisión de valores ilustrados.

5- Lo importante del trumpismo, esa barbarie, es que, socorro, no está perdiendo. No pierde porque 1) es la continuidad natural de lo que había / el neoliberalismo, es el punto al que el neoliberalismo nos ha llevado, de manera natural. Y no pierde por algo que se nos escapa. Algo que teorizó –demasiado tarde para el nazismo y demasiado pronto para el trumpismo– Hannah Arendt: la simpatía por el mal. El carácter hipnótico del mal. Aquello que decía Nietzsche de que si miras mucho al abismo, le acabas pidiendo su instagram. 

6- Sobre ese no perder. Dos pruebas del algodón. A) No existe ninguna propuesta, amenaza o recordatorio, desde ninguna institución mundial, que aluda a la posibilidad de llevar a juicio a Trump por a) delitos comunes –el mangue de toda la vida– y menos comunes –delitos de guerra y contra la Humanidad–. Y no existe porque Trump no es una singularidad. Es paisaje. Ha sido admitido como animal de compañía. No es un criminal, en la misma dirección que no atender a 7.291 ancianos en Madrid, o matar 73.000 personas en Gaza no es un crimen obvio. Es la época, brrrr, esa cosa que no se ve ni se va hasta que huele. B) En Europa, por lo mismo, diversos Estados esperan, en una espera poco dramática, la espera de quien espera el tren o la lluvia, que la nueva extrema derecha, es decir, todo lo anterior, acceda al poder a lo largo de 2027. Uno de ellos es España.

Esta simbiosis entre lo nuevo y lo viejo, entre el PP y Vox, está dibujando sondeos en los que el pack alcanza, con cierta tranquilidad, los 200 escaños

Esta simbiosis entre lo nuevo y lo viejo, entre el PP y Vox, está dibujando sondeos en los que el pack alcanza, con cierta tranquilidad, los 200 escaños

7- En Europa la nueva extrema derecha va acompañada de otro fenómeno, que supone un combo perfecto: la nueva-extrema-derechización de la política. Esto es, el abandono del liberalismo por parte de las derechas clásicas. Pues bien esta simbiosis entre lo nuevo y lo viejo, entre el PP y........

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