“No existe una civilización judeocristiana”
Debajo de la aparente inocencia del sintagma “civilización judeocristiana” se esconde la perversa intención de desplazar los orígenes grecolatinos de Europa, ocultar la influencia seminal de Oriente y disimular el antisemitismo. Esta es la tesis de la historiadora Sophie Bessis (Túnez, 1947), que desarrolla en su reciente ensayo La civilización judeocristiana. Historia de una impostura (Gatopardo), en el que sostiene, además, el interés de Israel por confundir antisemitismo con antisionismo, para poder investirse de “víctima perpetua”.
Usted sostiene en su ensayo que el concepto “judeocristiano”, relativamente reciente, fagocita la verdadera identidad judía, absorbida por Occidente (y, por tanto, negándole su soberanía), a cambio de que los judíos sientan –porque es más una cuestión de fe que una certeza– que pertenecen a Occidente. ¿Qué consecuencias tendrá para la comunidad judía?
No hablo de “fagocitación” ni de pérdida de soberanía en esos términos. Más bien, considero que “judeocristiano” no es un concepto, sino una fórmula. No cuestiono su uso en contextos teológicos o académicos, donde puede ser pertinente, dado que el cristianismo procede del judaísmo. Lo que critico es su generalización, porque no existe una civilización judeocristiana. Esa generalización tiene implicaciones políticas: al occidentalizar el judaísmo, Europa se apropia de universales que en realidad proceden de tradiciones orientales y se atribuye su invención, desorientalizándolos.
¿Por qué Europa tiende a falsear la historia apropiándose de esos universales judíos en lugar de integrarlos en su cultura sin desvirtuar su origen?
Porque Europa no quiere haber nacido más que de sí misma ni deber nada a los demás. Así, por ejemplo, inventó el mito de la “aurora griega”, que durante mucho tiempo funcionó como matriz única de su civilización. Desde que este ha sido sustituido por lo judeocristiano, ha sido necesario europeizar este nuevo fundamento.
El orientalismo europeo nunca ha impedido ni la hostilidad ni el desprecio hacia quienes los europeos consideraban orientales
El orientalismo europeo nunca ha impedido ni la hostilidad ni el desprecio hacia quienes los europeos consideraban orientales
Lo oriental siempre ha ejercido una enorme fascinación en Europa. ¿Por qué el judaísmo se presta a........
