Ese asesino silencioso que acecha nuestras vidas…
Si la tristeza, la frustración, la desesperanza, la decepción y la pérdida de interés recurren; si el cansancio extremo, la falta de energía, los dolores emocionales, físicos y problemas de salud no ceden; si el insomnio o el despertarse muy temprano o dormir demasiado frecuentan; si la subida o pérdida de peso de forma involuntaria y la dificultad para concentrarse o recordar permanecen; si el sentimiento de inutilidad, culpa, impotencia y la idea de morir son continuos, cuidado, estos síntomas podrían indicar la acechanza del asesino silencioso llamado depresión, cuyo desenlace puede ser peligroso.
Muchas suelen ser las causas para caer en depresión, como la pérdida de un ser amado, la decepción provocada por seres queridos o la impotencia de cambiar situaciones. La depresión no grita, susurra lastimeramente y la gente no siempre se da cuenta o hace caso. No muestra lágrimas, pero se disfraza de sonrisa. Por fuera la persona parece estar bien, pero por dentro la agota un grito que no aflora para decir: ¡ayuda!
¿Conoce la expresión “la procesión va por dentro”? Se dice que una de cada cinco personas sufrirá depresión alguna vez en su vida, muchas veces sin demostrarlo: personas valerosas que cumplen sus responsabilidades, trabajan duro, complacen con........
