Más que una cumbre
La convocatoria a la Cumbre Nacional Minera, prevista para este mes, constituye una oportunidad para discutir el futuro de una de las actividades económicas más importantes del país. Sin embargo, su éxito no dependerá del número de asistentes ni de la amplitud de la representación institucional, sino de la voluntad política para enfrentar los problemas estructurales que afectan al sector. Si la cita concluye solo con una declaración de buenas intenciones, habrá sido una oportunidad desperdiciada.
Un aspecto que llama la atención es la elección de La Paz como sede. Si bien cualquier ciudad puede albergar un encuentro nacional, resulta inevitable preguntarse por qué no se optó por Potosí, departamento que históricamente ha sido el principal productor y exportador de minerales de Bolivia. Pudo haber sido el reconocimiento a una región cuya economía, historia........
