Achicar el Estado
Cada cierto tiempo reaparece en Bolivia la tesis de que las empresas estratégicas del Estado son, por definición, ineficientes y que la única salida razonable consiste en reducirlas, fragmentarlas o ceder sus espacios al capital privado. Hoy, esa idea vuelve envuelta en lenguaje técnico, informes sofisticados y promesas de eficiencia inmediata. Ayer se llamó capitalización, hoy adopta otras formas. El fondo, sin embargo, es el mismo: achicar el Estado.
La propuesta de recortar el rol de YPFB, relativizar la conducción estatal en YLB o devolver a Comibol a esquemas concesionales parte de una premisa al menos discutible: que lo público está condenado al fracaso y que lo privado, por sí solo, garantiza resultados superiores.
La experiencia boliviana y mundial demuestra algo bastante más complejo.
No se puede negar que muchas empresas........
