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Trinchera de ideas | El Líbano resiste. Trump, desesperado, busca...

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09.07.2026

Trinchera de ideas | El Líbano resiste. Trump, desesperado, busca...

una victoria que no consigue

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

09/07/2026.- Más allá de la grandilocuencia de Donald Trump, de su usual retórica sustentada en mentiras y de su hábito imperial de hacer política a partir de amenazas, chantajes y guerra, lo cierto es que no puede exhibir triunfos visibles en Asia Occidental. Al contrario, Irán le acaba de proporcionar una contundente derrota que le cuesta comprender y a la que solo atina a responder con más amenazas y más guerra.

Su política en la región se sostiene en el respaldo de Israel como instrumento de conflicto latente que genera un mercado de armas permanente para el complejo militar industrial, principal puntal de su economía. Por otra parte, sus aliados árabes, en su mayoría putrefactas monarquías medievales bastante alejadas incluso de los cánones tradicionales de la democracia occidental, mantienen un firme vínculo con Washington a fin de escapar del escrutinio mundial que esconde la cara para no observar sus satrapías y la violación permanente de los derechos humanos. Esos dos pilares son los que sostienen el edificio de la política exterior de Estados Unidos en la región. Su ambición mayor es acercarlos y para ello han diseñado los Acuerdos de Abraham. Sin embargo, han chocado con la férrea firmeza de Irán y del Frente de la Resistencia, que paulatinamente han ido desmoronando los planes imperiales en el Asia Occidental y el norte de África.

Ahora pretenden exhibir un acuerdo entre Israel y el Líbano como éxito de su diplomacia, pero una cosa son los planes, los objetivos y la narrativa que la mantienen, y otra, la realidad. El relato de Washington y de Occidente es que el conflicto en el Líbano tiene su origen en la existencia de los "proxys" que Irán "maneja" en la región. Así, desde el 7 de octubre de 2023, Estados Unidos e Israel han atacado dos veces a Irán, responsabilizando a Hamás en Palestina, a Hezbollah en Líbano, a Ansar Alá en Yemen y a las Fuerzas de Movilización Popular en Irak de los problemas de esa zona del planeta.

De esta manera ha sembrado la idea de que Irán es un peligro para la región y para la política occidental. Por ello se ha planteado como objetivo impedir el proyecto nuclear pacífico iraní, desmembrar el Frente de la Resistencia y producir un cambio de régimen en Teherán.

Una mirada distinta señala que, en realidad, el 7 de octubre de 2023 dio inicio al desgaste de Estados Unidos y Occidente. Esto, unido a la incapacidad de resolver a su favor la crisis ucraniana y la creciente superioridad económica, financiera, científica y tecnológica de China, marca —en términos estratégicos— una ruta distinta a la que la retórica de Trump pretende mostrar.

La consolidación de los frentes de apoyo de Irán al Líbano, Irak y Yemen han cambiado la ecuación regional a partir de una modificación en la correlación de fuerzas. Es en ese contexto como Estados Unidos respondió con ataques a Irán en junio de 2025 y febrero de 2026, pero, al observar los resultados, es fácil concluir que Washington no obtuvo lo que se proponía: Irán consolidó un control sobre el estrecho de Ormuz que antes no tenía; Estados Unidos demoró treinta años en construir su entramado de intervención militar en la región a través de veintiún bases militares que Irán destruyó total o parcialmente en menos de veinticuatro horas y que ahora operan de manera restringida; el Frente de la Resistencia se ha afianzado como fuerza regional, y Washington se vio obligado a sentarse a negociar y firmar un memorándum de entendimiento sin importar que lo acepten o no, que lo cumplan o no, porque es sabido que Estados Unidos firma........

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