Letra invitada | Geopolítica del hielo
Letra invitada | Geopolítica del hielo
Por Pedro Grima Gallardo
16/07/2026.- La climatología histórica nos ofrece un dato aparentemente tranquilizador: el próximo máximo glacial está previsto, en términos de ciclos de Milankovitch, para dentro de unos diez mil años. Para un individuo, esa cifra es un abismo; para una nación, sin embargo, es un horizonte de planificación estratégica que, aunque no se explicite en los documentos de defensa, subyace en la lógica de la ocupación del suelo y la seguridad de los recursos. La premisa que abre este análisis —que la invasión de Venezuela por parte de Estados Unidos podría encontrar una razón estructural en la búsqueda de territorios libres de hielo para un futuro lejano— no es, desde una perspectiva positivista, verificable en los archivos de la CIA. Pero como ejercicio de pensamiento sistémico, nos obliga a preguntarnos: ¿cómo influye la certeza de un cambio climático irreversible en la escala geológica sobre las decisiones geopolíticas en la escala humana?
La temperatura global durante la Última Glaciación Máxima (hace unos veintiún mil años) fue entre 4 y 7 grados centígrados inferior a la actual. Esa diferencia, en apariencias modesta, fue suficiente para que un manto de hielo cubriera gran parte de Norteamérica con un espesor de hasta dos kilómetros en lugares como La Florida. No se trató de una pared de hielo que avanzara como un frente bélico, sino de una acumulación lenta y masiva que sepultó ecosistemas y desplazó la vida útil hacia el sur. El proceso, como bien se señala, comienza con un aumento de la precipitación en forma de nieve en latitudes altas, un enfriamiento progresivo que altera las corrientes oceánicas y, finalmente, la formación de un albedo que retroalimenta el descenso térmico. Ese patrón es conocido; lo que ignoramos son las oscilaciones internas, los siglos de lluvias torrenciales previas a la congelación definitiva o los retrocesos temporales que pudieran dar falsas esperanzas.
Ahora bien, si aceptamos que el norte de Estados Unidos, Canadá, Escandinavia y el norte de Europa serán, en un plazo geológico, territorios inviables para la agricultura o la densidad poblacional, la ecuación territorial del planeta cambia por completo. El hemisferio sur y las franjas ecuatoriales se convierten en los nuevos centros de gravedad civilizatorios. Sin embargo, no todos los territorios tropicales son iguales. Una llanura........
