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Caracas, una hechicera inolvidable | ¡Leales siempre, traidores nunca!

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19.09.2026

Caracas, una hechicera inolvidable | ¡Leales siempre, traidores nunca!

Por José Antonio Ramírez

19/09/2029.- Las Acacias, ubicada en el sur de Caracas, debe su nombre a los árboles que se plantaron a propósito de la construcción de esa urbanización en la década de los cincuenta del siglo XX por Marcos Pérez Jiménez, quien entonces dirigía la nación como un cuartel, con mano de hierro, persiguiendo políticos y haciendo desaparecer a detractores disidentes.

Durante su gobierno de facto, ejecutó la planificación y edificación de un nuevo país mediante el contrato de profesionales, técnicos y obreros calificados. Dejó huella en todo el territorio nacional con obras monumentales que avanzaban al ritmo de una Venezuela considerada por muchos como próspera.

En ese escenario, la urbanización Las Acacias, vecina del Paseo Los Ilustres, atravesada por las avenidas Victoria, Nueva Granada y Roosevelt, se convirtió en cuna de la historia de la lucha estudiantil presente en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Es justamente allí, en las aulas y pasillos de la universidad, donde generaciones de mujeres y hombres con ideas de izquierda generaron debates y argumentos fundamentados con conciencia de clase y libraron batallas contra los gobiernos de turno en la mal llamada democracia de la IV República.

Fueron los presidentes elegidos de los partidos Acción Democrática y Copei quienes actuaron con total impunidad hacia los pobres, que representaban el 83% del país. Sin embargo, la estructura del Estado siempre protegía los intereses de la oligarquía, la burguesía, los empresarios y los militares.

Es en uno de esos apartamentos, que ha visto pasar cuatro generaciones de abuelas, madres, tías, sobrinas y primas, donde reside José Luis, un joven inquieto por la lectura, ávido del debate y las ideas de combate, quien decide incursionar en las ideas anarquistas.

Apenas 19 años acompañan al imberbe. Las lecturas ácratas bombardean su cabeza, mientras observa la ruina de la sociedad, mezclada con la indiferencia de los poderosos. Chicas y chicos de su edad quieren olvidar en redes sociales lo que no se atreven a vivir; la tecnología los entretiene con basura por internet y sus falsas expectativas los deprimen.

José Luis se despierta un lunes con el despertador a las 6:30 a. m., va directo al baño, se lava los dientes y enjuaga la boca........

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