Chile y el deporte: más allá del entusiasmo mundialista
El autor de esta columna sostiene que mientras las potencias deportivas construyen resultados a partir de sistemas sostenidos de formación, investigación y planificación, Chile sigue dependiendo en gran medida del esfuerzo individual y de iniciativas aisladas. El desafío no es solo producir más talentos, sino construir una estructura capaz de desarrollarlos, acompañarlos y sostenerlos en el tiempo. Dice que “Chile debe dejar de mirar el deporte solo desde la emoción del resultado y comenzar a entenderlo como un sistema de desarrollo humano, social y competitivo”.
Imagen de portada: Dmytro Aksonov / Getty Images / Canva
Cada Mundial invita a hablar de fútbol, talento y resultados, pero también permite preguntarnos qué condiciones construye un país para desarrollar el deporte de manera sistemática. Cuando veíamos avanzar a selecciones como Francia, España, Inglaterra, Noruega, Suiza, Marruecos o Argentina, no observábamos solo buenos jugadores, sino sistemas, clubes, escuelas, infraestructura, federaciones, investigación aplicada y políticas públicas que sostienen la práctica desde la base hasta el alto rendimiento.
Chile no carece de instituciones, programas ni discursos sobre acceso, inclusión, salud, equidad territorial y alto rendimiento. El problema está en la distancia entre ese discurso y la experiencia concreta de quienes practican, enseñan, entrenan y compiten. Mientras otros países han logrado que el deporte........
