Nvidia y la eclosión de la fotónica en los centros de datos
Ferdinand Reich fue un químico alemán que descubrió en 1863 el indio, un metal blando con propiedades singulares. El hallazgo se produjo en Freiberg (Alemania), aunque también se le atribuye a Hieronymus Theodor Richter; la razón es que Reich era daltónico y no podía distinguir con precisión los colores resultantes de las distintas reacciones, así que requirió la ayuda de su colega Richter. No obstante, en aquella época no se vislumbraron aplicaciones directas para su utilización.
Con el paso del tiempo, el indio, combinado con otros elementos, ha encontrado múltiples aplicaciones: pantallas táctiles, paneles solares y diodos láser para comunicaciones, entre otras. Una alternativa al indio es el galio, que también pertenece al grupo de los metales blandos.
Estos dispositivos láser han pasado a ocupar un primer plano porque se están integrando exponencialmente en los centros de datos. Un factor que contribuye a este auge es que Nvidia apuesta decididamente por el desarrollo de las comunicaciones ópticas, en sustitución de las tradicionales de cobre, con el fin de incrementar sensiblemente la velocidad de la transferencia de datos.
Habitualmente, la fibra óptica se ha utilizado para enlazar un centro de datos con el exterior o para establecer comunicaciones de larga distancia. Ahora se emplea progresivamente para cubrir distancias cada vez más cortas. Por ejemplo, en los centros de datos hay multitud de armarios, con tarjetas electrónicas en su interior (servidores), que se conectan mediante fibra óptica. Aún más, dentro del armario, la optoelectrónica se usa para transmitir datos entre las tarjetas electrónicas. Con esta........
