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Triple mortal para los bancos centrales: inflación, PIB y deuda

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23.09.2026

Desde que los bancos centrales son los guardianes de la disciplina económica, depositarios del valor del dinero y avalistas financieros de último recurso, nunca se habían enfrentado a la vez al triple dilema de domeñar la inflación, preservar el crecimiento económico y evitar que la gran bola de deuda descarrile en bancarrotas. Ha bastado una guerra mal calculada en el epicentro energético del mundo para empobrecer la activid...

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ad económica, disparar sine die la inflación y rasgar el velo que protegía las debilitadas finanzas fiscales de unas pocas de las más poderosas economías del planeta. Las autoridades monetarias precisarán de mano izquierda, mucha paciencia y quizás herramientas muy heterodoxas y mucho dinero para estabilizar el escenario.

El papel tradicional de los bancos centrales en todo el mundo se ha limitado a controlar la inflación y, tangencialmente, a preservar los niveles de empleo priorizando un crecimiento sano. Pero a medida que las circunstancias mudaban, ampliaban sus prerrogativas con un mayor activismo monetario, que sumaba tipos negativos e inyecciones masivas de liquidez, como ocurrió para atajar los riesgos ciertos de deflación de la segunda década de este siglo. Y en paralelo, ante las dificultades de unos pocos tesoros soberanos para honrar la deuda que habían emitido y la incapacidad de varios países para ordenar sus ingresos y pagos en la gran crisis financiera, fueron llamados a solventar las dificultades de los gobiernos, comprando sus emisiones para aliviar sus costes, proporcionar margen presupuestario y evitar las dolorosas quiebras soberanas.

En todo caso, por poderosos que sean los bancos centrales, no son todopoderosos, aunque sí infunden el respeto suficiente como para que los........

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