La SEPI y el desorden industrial del Gobierno Sánchez
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) se creó el 10 de enero de 1996, sobre las cenizas del Instituto Nacional de Industria (INI), y bajo dependencia del Ministerio de Industria y Energía, hasta que Cristóbal Montoro, el todopoderoso ministro de Hacienda de Mariano Rajoy, arrebató el control a sus colegas. Primero colocó a su amiga y socia Pilar Platero al frente de la SEPI y, después, consiguió cambiar la norma para adscribirla a Hacienda y nombrar todo el consejo. Parece irónico, pero Montoro logró el control total de la SEPI en una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado de 2018, aquellos que aprobaron con el apoyo del PNV, que a los pocos días cambió de band...
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o y votó a favor de la moción de censura promovida por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que acabó con la presidencia de Rajoy.
Sánchez no ha hecho nada para cambiar un modelo que alejó a la SEPI de la política industrial y no la impregnó del rigor que se espera de Hacienda. Los hechos son que la SEPI y las empresas que están en su cartera han sido protagonistas de polémicas y escándalos, como el que ha llevado a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, por presuntamente intermediar en la concesión de ayudas a la aerolínea Plus Ultra y cobrar una comisión por ello.
En las primeras semanas del Gobierno Sánchez de 2018, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, nombró presidente de la SEPI a Vicente Fernández Guerrero. Ambos llegaban a Madrid de trabajar juntos en la Junta de Andalucía; la primera como consejera de Hacienda y el segundo, como interventor general. Fernández dimitió en octubre de........
