¿Está España lista para un nuevo 'Prestige'?
En la madrugada del pasado 22 de enero el petrolero fantasma 'M/V Chariot Tide', un Oil product tanker procedente del puerto ruso de Ust- ... Luga, con bandera falsa de Mozambique, sufría una avería a escasas millas al noroeste de Tánger. El buque quedó sin máquina y sin gobierno a menos de milla y media de los bajos de la costa. El desastre estaba servido.
Que el petrolero fantasma fuera con destino a Tánger a descargar refinados rusos que después quizás acaban en Gibraltar, y vaya usted a saber si en Algeciras, o Las Palmas, escenifica el alto grado de exposición que España tiene al fenómeno flota fantasma, y como el Estrecho de Gibraltar y su Dispositivo de Separación de Tráfico se han tornado en el segundo escenario más intenso del tráfico de darkfleet tankers en Europa. ¿Se valora esto en función de anticiparse a un hipotético accidente, como si hace Dinamarca y Alemania?
Afortunadamente, la colaboración interestatal entre España y Marruecos, eufemismo de decir que España y su excelente agencia de seguridad marítima le tuvieron que sacar las castañas del fuego al vecino, evitó un accidente medioambiental.
Desastre, de haber sucedido, en el que incluso se habría tenido 'suerte', pues de acontecer el escenario con el 'M/T Mystery', el AFRAMAX que en tránsito le seguía, un leviatán de 250 metros de eslora con cerca de un millón de barriles de chapapote ruso y registro de Sierra Leona, refugio habitual de los peores 'elementos' de la darkfleet, transportaba hidrocarburos pesados y no diesel. Si este petrolero 'gordo' hubiera sido el protagonista del escenario, ya les digo [yo] que no habría habido tiempo de sujetarlo con los tres remolcadores de juguete marroquíes, con un temporal duro de por medio, y ahora estarían recogiendo chapapote desde Tarifa a Gibraltar. Es la guinda que le falta al actual guiso político en descomposición, un petrolero abriendo el telediario escupiendo chapapote a la playa y, aun así, les dirán que es chocolate negro al 90%.
La denominada darkfleet, o flota fantasma que da salida al petróleo ruso, es un oscuro entramado marítimo diseñado 'ad hoc' para esquivar las sanciones internacionales impuestas a Moscú. Esta flota, que ya rondaría un millar de buques de muy diversa procedencia y antigüedad, se sirve de las páginas grises del derecho marítimo internacional para operar a babor y estribor de esa difusa línea denominada legalidad. Estamos ante la peor cepa del transporte marítimo de hidrocarburos. Un tumor marítimo que no para de crecer en el inefectivo caldo de cultivo de las sanciones a Rusia.
Pero no vean novedad alguna en esto, pues Irán ya ha sido un mecenas tradicional, apadrinando una jugosa flota de petroleros bajo las peores banderas de registro. Mucho más cerca, y en la hemeroteca nacional, la operatividad del Prestige ya fue una precuela de un fenómeno del que poco o nada parece haberse aprendió en su gestión, y cuya sombra se le apareció a España en el Estrecho de Gibraltar en la madrugada del pasado 22 de enero.
¿Hizo bien España actuando? Rotundamente sí. Una contaminación en El Estrecho habría afectado a ambas orillas y España, a diferencia de Marruecos, es un país garantista en la mar que cuenta con una de las mejores agencias de seguridad marítima del mundo. La actuación técnica de España fue de manual aplicando la colaboración interestatal como enfatiza el convenio internacional SAR79.
Si, España está preparada en medios y personal para gestionar un escenario de un petrolero que genere un desastre medioambiental. Después estaría la colaboración internacional con los estados y medios de la EMSA, la agencia de seguridad marítima europea.
Otra cosa muy distinta es como se gestione esa crisis desde el prisma político, si realmente se haría caso a los técnicos, y si primarían las decisiones en función de los cálculos políticos y no de la eficacia operativa. La crisis del 'Prestige' fue un desastre de gestión donde primaron las decisiones políticas sobre las técnicas. Donde unos personajes con cara de Rey de bastos, de chapapote en este caso, sacaron pecho y mintieron como posesos a la sociedad. Lista de personajes tan nefastos como soberbios. Ingenieros navales jugando a ser marinos. Ingenieros navales yendo en contra de sus propias tablas de cálculo en lo referente a no proteger de un sobreesfuerzo a un buque con el espinazo ya quebrado y desangrándose en negro. Aznarines y mesetarios jugando a los petroleros.
Cuando llegue el accidente con un barco del entramado flota fantasma, será un Regreso al futuro de la crisis del 'Prestige', pero esta vez no se podrá mentir a la sociedad pues las redes sociales serán luz y taquígrafo de la realidad. Ahora llega la cuestión ante la que el Gobierno ejecuta la política del avestruz, ¿a qué país le tocará el gordo del chapapote, piche en canario?
España está altamente expuesta al tráfico de estos petroleros en los corredores marítimos internacionales de Finisterre, Estrecho, y Canarias. Incluso ese es el orden de más exposición. Esta semana han transitado por el DST (Dispositivo de Separación de Tráfico) del Estrecho de Gibraltar dos de los peores miembros del club de la flota fantasma. Dos buques con bandera falsa, o directamente sin ella. El primero fue el 'M/T Deyna'. Una bañera de 250 metros de eslora con 850,000 barriles de crudo-fuel pesado ruso. Este tanker transitó en la vía sur de tráfico del Estrecho de Gibraltar y, teóricamente, fue reportado por Tanger traffic. En la vía norte, unas horas después, hizo tránsito el 'M/T Tagor', trapo falso de Madagascar en la popa. Doble tránsito en menos de 24 horas de grandes petroleros de los que nada, o poco se sabe. Bandera falsa, o directamente sin ella, fuera de las sociedades clasificadoras, fuera de las aseguradoras reconocidas y, lo más preocupante, sin saber quién es su armador real. Una oda al descontrol marítimo activo. Un canto a la indolencia operativa. Un estado serio en la mar se preocupa por saber quién navega por sus aguas de influencia, lo cual va más allá de la ZEE (Zona Económica Exclusiva)
Como era de esperar, en una operación helitransportada, y publicada en redes sociales, Francia apresó al 'M/T Deyna' al norte de Argelia. Lo más sonrojante para España y su laxa política marítima es que no es la primera vez que esto sucede. Hace algunos meses, el 'M/T Grinch', bandera y documentación falsa de Comoros, ya se paseó por el Estrecho de Gibraltar sin presencia institucional española alguna y Francia lo apresó al este de Gibraltar, en ZEE española. Un bofetón sin manos y una pintada de cara en lo referente a política marítima y control activo de los espacios marítimos de influencia.
España hace una gran labor de control marítimo pasivo, pero no moviliza vuelos de patrulla marítima de manera regular en Canarias, tampoco en el Estrecho frente a estos tránsitos.
Precisamente en Canarias, la lista de petroleros fantasma a la deriva, 'waiting for orders', es tan larga como preocupante, sin un solo vuelo del Ejército del aire para saber qué diablos hace un petrolero sancionado un mes parado en tu ZEE. Esto es seguridad marítima, no operaciones SAR, no se confundan. Muy tranquilizador para un archipiélago que vive del turismo, ser parte del eje de la flota fantasma. El último episodio en Canarias de me la trae al pairo, fue el tránsito del 'M/T Sea Owl', otro petrolero sin bandera, o con trapo falso de Moroni en la popa. El buque navegó al oeste de La Palma, en ZEE española, evitando el reporte entre Tenerife-Gran Canaria-Fuerteventura; repitiendo la estrategia al oeste de Finisterre. Una semana después, de nuevo para sonrojo de España, el buque fue apresado por la Guardia costera sueca por incumplir el derecho marítimo internacional . Cuando haya un accidente, entonces, sólo entonces, saldrán a flote, como la mierda, las preguntas incomodas ¿Por qué ese buque no estaba controlado? ¿Por qué no tenía una patrullera al costado como hace Gibraltar con estos tránsitos enviando al exterior un mensaje de control activo de los espacios marítimos? ¿Por qué el país con más litoral de Europa no tiene un cuerpo de guardacostas unificados?
No, España, administrativamente no está preparada para hacer frente a una crisis con un petrolero darkfleet que genere, sin eufemismos, una marea negra. No lo está porque me temo no hay una labor de inteligencia naval frente a estos tránsitos. España es un gato gordo y vago al que los ratones darkfleet se le pasean por su costa y no mueve un BAM (Buque de acción marítima) para hacer cumplir el derecho marítimo internacional. España da la espalda al problema, mientras se juega a enviar fragatas al mar del Japón, o un BAM a la regata perro flauta for Gaza. Todo en función de los cálculos políticos. No, no señalo a la Armada, la cual me merece todo mi respeto y admiración pues sé, de primera mano, que estarían encantados de hacer cumplir la ley y llevar a cabo las operaciones que Francia hace apresando estos petroleros fantasma; alguno de ellos en tu ZEE para mayor sonrojo de tu dejadez.
No, España no está administrativamente lista para otro escenario 'Prestige'. Se repetirían las mismas decisiones políticas. Institucionalmente se haría el ridículo, como ya se hizo el pasado mes de octubre en Londres frente a la justicia británica en la reclamación a la aseguradora del 'Prestige'.
No se daría con el armador del buque que generase el desastre medioambiental, y no sé le encontraría, por la propia naturaleza de la mecánica de la flota fantasma cuyos armadores reales están ocultos tras una opaca estructura de despachos fantasma, es el Game of Matryoshkas, o juego de muñecas rusas, en el que los titulares del activo flotante se guardan tras un interminable pantallaje de trustees, representantes y gabinetes con sede en estados insulares poco colaboradores. ¿Saben ustedes donde está Moroni, Lilongüe, o Lobamba? Creen que alguien allí les va a descolgar un teléfono al abogado de turno del estado que le toque esta papa caliente.
Después está la cuestión de un sistema jurídico con sobredosis de pensamiento continental, ortopédicamente torpe para con las cuestiones marítimas, que fue incapaz de juzgar el 'caso Alakrana' al haberse derogado el delito de piratería por considerase un anacronismo. Me temo que estos buques no se apresan para evitar esa papa caliente jurídica que generarían. También se puede llamar irresponsabilidad, incluso cobardía frente a la realidad.
No, no se está administrativamente preparado, pero tampoco el resto de Europa lo está; lo que si hacen terceros estados comunitarios es enviar al exterior un mensaje de control activo de aguas. Una labor de inteligencia naval, menos uniforme blanco y más trabajo de campo, abriendo ficha e investigando cada tránsito fantasma y, sobre todo, teniendo tus buques institucionales en la mar, no atracados en puerto, aunque después el sindicato se te queje…
Cada tránsito de estos buques es un intento a la ruleta rusa del accidente medioambiental, una marea negra. Todo apostado al negro en un país que vive de banderas azules en la playa. No hablemos ya de Canarias, área de espera de petroleros, donde regularmente se cuelan los darkfleet. Espada de Damocles de una economía que depende de la playa; ¿se imaginan las consecuencias de tenerlas anegadas de piche? El caso 'Chariot Tide' ha sido un tiro al poste, pero un día el cisne negro aparecerá, entonces, todo esto que han leído, me temo que se verá reflejado. Lo que sí pueden dar por seguro es que de producirse el desastre, los políticos se tirarán el chapapote entre ellos mientras ustedes lo recogen en las playas.
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