A las dos fueron las tres
Los niños de los setenta no teníamos biorritmos. Los relojes cambiaban de hora dos veces al año y nadie se preocupaba por nosotros. No recuerdo ... haber sufrido trauma alguno por este baile de manecillas y tampoco salían pediatras en los telediarios advirtiendo de los severos peligros que estábamos corriendo. En los informativos de antes solo aparecían tipos rarísimos, como el general Jaruzelski o Deng Xiaoping, y no había espacio para más. Tengo vagos recuerdos de mi pediatra: era un señor calvo, con bigote y muy mala hostia que........
