Patadas a la pelota y exuberancia léxica
Nicolás Guerra Aguiar
Las Palmas de Gran Canaria
19/09/2026 a las 05:45h.En el año 2030 España (Gran Canaria…) será sede del Mundial de Fútbol. Con la experiencia adquirida y el interés ciudadano, nadie pone en duda ... que el acontecimiento bloqueará a medio mundo como sucedió este año. Pero hechos pasados deben servir de aprendizaje y lecciones, pues sucesos de tales trascendencias tienen también su lado carnal, lo cual invita a curiosos apuntes relacionados con nuestra lengua.
(Por cierto: cuando tal actividad deportiva empezó a coger fuerza en España, la purista RAE sugirió infructuosamente la sustitución del anglicismo football por el neologismo balompié a la manera de balonvolea -inglés, volleyball-. Pero los hablantes españolizaron la voz, enriquecieron nuestro idioma y así figura en el Diccionario la palabra, 'fútbol'. Y cuando sus protagonistas son mujeres, tal actividad deportiva recibe el nombre de 'fútbol femenino', curiosa distinción frente al practicado por hombres. (¿Existe el fútbol femenino como acto diferente al masculino? ¿O tal vez la única diferencia es el género físico de sus protagonistas?)
Y como (siglo XIX) fue juego reservado para el varón, se barajaron términos masculinos ('balón, esférico, cuero') referidos a lo que el Diccionario define como 'pelota grande', sustantivo gramaticalmente femenino. ¿Por qué? Quizás se imponía la identificación sexo - género gramatical en una sociedad tan rigurosamente machista y lingüísticamente confundida (¿qué características varoniles tiene el sustantivo 'trauma'? ¿Qué rasgos de mujer encontramos en 'mano'?). No obstante, hay una variante curiosa en 'pelota': su novena acepción la registra el Diccionario (RAE) como vulgarismo ('testículo'), es decir, uso barriobajero, chabacano, verdulero, tosco… (¿Por que vulgarismo? ¿Cuántos millones de........
