Palabras periodísticas del profesor Humberto Hernández
La lengua, estimado lector, es el imprescindible instrumento para la comunicación tanto oral como escrita, popular (que no vulgar) o literaria. Y precisamente por esta ... última variante (con frecuencia en el lenguaje poético y el del romance tradicional) a veces no puede limitarse a la oferta léxica del Diccionario: necesita mantener identidades, arraigos, pálpitos...
Así, el muy frecuente rechazo de paisanos canarios a voces como seba, enyesque, garepa, jaca ('cangrejo grande') conduto… impacta a quienes nos identificamos con nuestra tierra. Aquellas aparecen registradas en el Diccionario básico de canarismos (Academia Canaria de la Lengua), mas no en el de la RAE. (El profesor Hernández Hernández lamenta -y somos muchos- cómo en colegios e institutos de Canarias no se trabaja con los discentes para su identificación racional-sentimental y por nuestra riqueza dialectal.
Y tampoco las rigurosas estructuras sintácticas impuestas desde las primeras arribadas a las aulas (sujeto, verbo, complementos…) pueden condicionar a un conjunto aparentemente desordenado de palabras cuyas combinaciones responden a muy usuales usos y costumbres de sectores sociales. Así, por ejemplo, ¿es incorrecta la construcción cubana '¿Qué tú quieres de mí?'. A fin de cuentas nos educaron en «Yo amo, tú amas, ellos aman...», pronombres antepuestos a la forma verbal.
El incumplimiento por parte de Bécquer de la conservadora organización arriba expuesta me impidió entender, de pollillo, la primera estrofa de una Rima suya: 'Del salón en el ángulo oscuro […] / veíase el arpa'. Ya casi galletón me explicaron las razones por las cuales una figura literaria, el hipérbaton, había permitido alterar el orden tradicional ('El arpa se veía / en el ángulo oscuro del salón'). La lengua, pues, oferta recursos y variantes rigurosamente legítimos para la relación emisor – receptor. De entre ellos........
