Gran Canaria, el Carmen y la Armada 125 años
Juan José Laforet
Las Palmas de Gran Caanaria
10/07/2026 a las 06:00h.A casi nadie se le esconde en Gran Canaria que la festividad de el Carmen, sus señas de identidad, sus tradiciones, sus usos y costumbres, ... no sólo es un verdadera expresión del ser y sentir de una isla marinera arrullada con el ronroneo de las piedras de la marea, encrucijada de sendas atlánticas, donde la mar lo ha sido y lo ha significado todo, sino que se instituye como hito de su devenir histórico, de su andar a través de los siglos, donde el Carmen y la mar se alzan como estandarte de la devoción espiritual y terrenal de esta tierra isleña y portuaria.
La devoción carmelitana grancanaria es antigua y arraigada. Es un fervor que recorre la cintura costera insular, pero que también se adentra por los más distantes y variopintos lugares de la geografía interior de barrancos, medianías y cumbre. Gran Canaria es un verdadero 'Monte Carmelo' enclavado en el eje atlántico donde se encuentran tres continentes, y se han abierto caminos a otros más distantes, y sobre esas derrotas náuticas se ha contribuido decisivamente a propagar y mantener el hondo sentido y devoción de este patronazgo marinero.
Desde tiempos inmemoriales fue muy patente la devoción de las gentes de la mar por el Carmelo, quizá originada en la piedad por las ánimas que Ella rescata del purgatorio. Sin embargo, no hubo un patronazgo expreso y único, algo que en Gran Canaria en manifiesta en antiguas vinculaciones marineras a patronazgos como San Telmo, San Cristóbal o la Virgen de Las Nieves.
Hace más de cuatrocientos años que la devoción carmelitana prendió en la Capilla de la O, en la misma Catedral de Canarias, en su entonces Iglesia del Sagrario, y la titularidad de aquella capilla paso a ser de 'El Carmen' . Allí se estableció, como recoge un acta del Cabildo Catedral del año 1608, la nueva cofradía de Nuestra Señora del Carmen -la primera en toda la isla-, y se hacía «para que se ganen las indulgencias y gracias» Cincuenta años después, como también recoge otra acta cabildicia de 1658, se acordó «…colocar la imagen de........
