Pedro, el lobo y el Holandés errante
Emilio González Déniz
12/05/2026 Actualizado a las 10:36h.Esopo, autor de la antigüedad arcaica griega, imaginó, inventó o recopiló docenas de fábulas. En buena parte de ellas, los animales representan a seres humanos ... o sus pasiones, virtudes y defectos (antropomorfismo). Estos relatos han atravesado más de 25 siglos, y han servido como inspiración de otras obras, pues, aunque la mayor parte tienen un esquema de relato infantil y su moraleja indispensable, como toda obra valiosa tiene muchas lecturas. Nombres insignes como fabulistas, del peso de Lamartine, Samaniego o nuestro paisano Tomás de Iriarte nunca negaron que Esopo es la fuente inicial del género y de muchas otras fábulas que él no escribió pero que dejó flotando en el ambiente.
Los estudiosos de la Literatura han dejado bien claro que muchas de las grandes y fundamentales obras que conforman las columnas de toda la cultura occidental tienen su primera piedra en una aparentemente sencilla fábula de Esopo que huele a parvulario: el águila y la zorra, el escorpión y la rana, el león y el ratón, la cigarra y la hormiga, la liebre y la tortuga, la zorra y las uvas… Una de las fábulas de Esopo que ha pasado de puntillas dos milenios y medio es el pastor mentiroso, que hoy se conoce más después de que la reescribiera el compositor ruso Prokófiev en 1936, para atender el encargo que le habían hecho de una obra musical pensada para estimular a los niños en el amor a la música. Le dieron un guión para que basara en él una composición, y como no le gustó lo que le entregaron escribió él mismo el texto, haciendo una adaptación libérrima de la fábula de........
