Sube la temperatura, desaparecen especies: la factura del cambio climático
Hay una forma sencilla de imaginar una especie enfrentándose al cambio climático. Su hábitat empieza a calentarse, se altera la disponibilidad de agua o alimento y cambian las relaciones con otras especies. El animal o la planta puede desplazarse, adaptarse o aguantar durante un tiempo. Pero llega un momento en que ya no queda ningún lugar adecuado al que ir. Ese punto marca el paso de una presión ambiental creciente a un riesgo real de desaparición.
El cambio climático está aumentando el riesgo de extinción de numerosas especies, aunque la magnitud de este riesgo depende de la temperatura alcanzada, las características de cada especie y su exposición a otras presiones ambientales. Una síntesis de 485 estudios y más de cinco millones de proyecciones concluyó que el riesgo de extinción aumenta con el calentamiento y se acelera cuando la temperatura global supera aproximadamente 1,5°C. En este trabajo se estimó un riesgo global del 1,6% con 1,3°C de calentamiento, 2,7% con 2°C y cerca del 30% con 5,4°C.
Sin embargo, estas cifras deben interpretarse con cautela porque no existe una única cifra que describa de forma precisa cuántas especies desaparecerán como consecuencia del cambio climático. Además, la vulnerabilidad tampoco se distribuye uniformemente. Las especies con áreas de distribución pequeñas o movilidad limitada pueden presentar mayor riesgo. Por ejemplo, las montañas e islas son especialmente........
