Esperpentos a juicio
Periodistas incansables de los tribunales están estos días muy ajetreados: dos juicios, uno en el Supremo y otro en la Audiencia Nacional, en los que se tratan asuntos de corrupción política, en general, y de estética cutre, en particular. Se supone que el desarrollo de los mismos va para meses, y uno de ellos, el Estado espiándose a sí mismo, lleva nueve años de instrucción. El otro, mucho menos.
Dicen que tiene que ver con las peculiaridades de los tribunales. No lo sé: el rápido, para los presuntos que se supone de izquierdas; el lento, para los que se supone de derechas.
En cualquiera de los dos, reina el esperpento: un cura espía, secuestro, novias........
