Cartas a Moncloa: ese amor nunca correspondido
Nunca había visto a un político escribir tantas cartas al mismo destinatario. No son cartas de papel. Son discursos. Entrevistas. Mítines. Ruedas de prensa. Declaraciones.
Todas terminan llegando al mismo lugar: La Moncloa.
Hay historias de amor que nunca terminan. No porque continúen, sino porque una de las dos partes nunca acepta que han terminado.
Son historias construidas sobre la esperanza de que una llamada, un error o un golpe de suerte cambien el destino.
La política, a veces, también escribe ese tipo de cartas.
Desde hace más de tres años, buena parte del discurso del principal partido de la oposición parece comenzar y terminar en el mismo sitio: Pedro Sánchez.
No importa el escenario. Da igual que sea un mitin, una entrevista o una comparecencia. Al final, el mensaje siempre encuentra el mismo destinatario. Debe marcharse.
Y es entonces........
