Imparable influjo
María Victoria Valdés Rodda
María Victoria Valdés Rodda
Autor(es): María Victoria Valdés Rodda
Relaciones desconfiadas o sólidas con contrincantes y socios sitúan al gigante asiático a la vanguardia del mundo. Cuba reconoce su liderazgo
China es imparable en la condición de República Popular con un muy particular perfil socialista. A diario se disparan las noticias sobre el tan admirado u odiado gigante asiático; según la semana, son de carácter cultural, social, económico, político o tecnológico. Incluso se combinan.
En este último campo ahora es la comidilla del mundo el GD01, el robot vehículo mecanizado controlado por uno o más pilotos. Este nuevo prototipo de la compañía china Unitree Robotics tiene forma humanoide, camina sobre dos “piernas” y puede volverse un “cuadrúpedo” para desplazarse por los terrenos más increíbles. Entre sus capacidades está la de romper de un “manotazo” una pared compacta de bloques.
Sus primeros pasos de bebé de tres metros de altura y 500 kilos de peso los dio el 22 de mayo 2026, causando enorme revuelo entre la comunidad científica y los aficionados a la ciencia ficción, quienes por fin ven materializarse alguna de las fantasías cinematográficas. La empresa se sigue guardando los detalles técnicos del modelo, si bien ha trascendido que lleva encima “sensores avanzados y sistemas de control capaces de ajustar constantemente el equilibrio de todo el conjunto teniendo en cuenta también el peso y los movimientos del piloto”, aseguran las diversas fuentes consultadas.
También los sucesos en la arena exterior china dieron de qué hablar, pues asistieron a Beijing dos de los más preponderantes pesos pesados: el mandatario estadounidense, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin.
Y pese a haber, a estas alturas, pocos argumentos nuevos, nunca es ocioso repasar ambos acontecimientos teniendo en cuenta el fondo. Vayamos entonces a las declaraciones del filósofo, analista y estratega político ruso Aleksandr Duguin para la publicación Arktos Journal: “Vivimos en una época (hemos estado hablando de esto constantemente, y en los últimos años con creciente responsabilidad y perspicacia) en la que la importancia de este momento histórico es la transición de un mundo unipolar a uno multipolar […] Occidente se ha acostumbrado a la sensación de control total, donde solo ellos establecen las reglas para todo: desde la economía y la tecnología hasta la ética y la cultura. Han dictaminado sin ser cuestionados durante casi 40 años”.
Y remata: “El triángulo actual es la propia arquitectura del mundo multipolar ya existente.........
