El Loquillo: una vida, tres momentos…, un Héroe
El Loquillo: una vida, tres momentos…, un Héroe
Autor(es): Irene Izquierdo
El camarógrafo Antonio Gómez Delgado acaba de ingresar en la lista de los Héroes del Trabajo de la República de Cuba, un título honorífico que reafirma su excelente trayectoria laboral y simboliza la grandeza de los miles de hombres y mujeres que enfrentan las dificultades y dan testimonio del crecimiento humano
Seleccionar momentos trascendentales en una vida de tanta entrega es harto difícil; no obstante, hoy me atrevo a seleccionar tres fechas: 8 de enero de 1959, 13 de marzo de 2015 y 29 de abril de 2026. La primera fue haber sido testigo de la entrada de Fidel a La Habana al frente de La Caravana de la Libertad, apenas tenía 14 años; la segunda, el 13 de marzo de 2015, cuando le entregaron el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida; y la más reciente, haber recibido el título honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
Antonio Gómez Delgado, “El Loquillo”, tuvo este miércoles la sensación de que el corazón le iba a estallar de la emoción. Su mente se remontó en el tiempo y se detuvo en su mamá, “Mariana”, como él le decía, porque la veía como una mambisa, por su lucha de enfrentamiento a la pobreza en un hogar donde 10 personas dependían del salario de un padre rastrero y de lo que ella podía conseguir trabajando como doméstica.
Tras la ceremonia, su mirada verde reflejaba una mezcla de alegría y nostalgia, por esa madre y aquel chico que el 8 de enero fueron a la Virgen del Camino, en San Miguel. “Pasaba por allí la Caravana de la Libertad -recuerda- y la estábamos esperando; era como esa luz que llega a iluminar el alma de los que nada tienen, más allá de la pobreza. Vimos a Fidel muy cerca de nosotros. Y, de repente, me abrazó, diciéndome: ‘¡mi’jo, nos salvamos, nos salvamos!’. Confieso que entonces no entendía nada. Después comprendí cuánto significó ese acontecimiento para evitar el desalojo a la familia”
En aquella época no estudiaba; vendía periódicos. Era el único hijo varón y estaba en el deber de ayudar al sustento de la familia. En 1960, un tío que trabajaba en Prensa Libre lo ayudó a entrar en ese órgano de prensa. Comenzó como auxiliar de limpieza y mensajero. Cuando nacionalizaron el medio, su equipo de dirección estuvo encabezado por Mario Kuchilán y Roberto Agudo. Al cerrar la publicación, entró en el canal 4 de la televisión, también como mensajero.
Comienza la superación. Diálogo más que recuerdos
Seis meses........
