"Se ve imponente mi antepasado": Los descendientes chilenos de Luis XIV
“Se ve imponente mi antepasado”. Parecía broma, pero era cierto.
Las casas reales siempre tienen muchas historias bien conocidas, y otras paralelas que terminan por saberse. Antes de contar el final, permítanme aludir al contexto.
Ingresado al Servicio Exterior conocí a un colega que venía de un destino y esperaba el siguiente. Yo aguardaba ansioso el primero. Se trataba de Alberto Wittig Cook.
Casi a diario coincidíamos en el casino del Ministerio, donde almorzábamos. Una sala en La Moneda que daba a un patio interior. Con mesas y sillas simples e incómodas nos sentábamos en cualquier lugar, sin distinciones de rangos ni categorías. No existía la jornada única ni la vulgar “colación”. Se almorzaba de verdad, y a un precio mínimo.
Alberto tenía el don de saber escuchar, frente a tantos........
