Soberanía o sumisión: la encrucijada del Gobierno de Chile
Primero, el embajador de Israel calificó a la Comunidad Palestina de Chile como una “organización radical”. Ahora cuestiona públicamente a la Municipalidad de Viña del Mar por una actividad desarrollada dentro de sus atribuciones. No son episodios separados: revelan una práctica de intervención en asuntos propios de nuestro país.
El problema de fondo es claro: ¿está dispuesto el Gobierno a defender la soberanía de Chile?
Un embajador tiene derecho a representar la posición oficial de su Estado y promover sus intereses. Lo que no le corresponde es actuar como supervisor del debate público del país que lo recibe, determinando qué actividades son aceptables, qué instituciones merecen aprobación o qué organizaciones poseen legitimidad para participar en la vida nacional.
La diplomacia no concede una licencia para tutelar a Chile.
El artículo 41 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas establece el deber de los agentes diplomáticos de respetar las leyes del Estado receptor y no intervenir en sus asuntos internos. No es una formalidad protocolar, sino una regla esencial para que las relaciones........
