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Expectativas y democracia

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28.07.2026

La generación de expectativas exageradas y promesas que son imposibles de cumplir, son parte del debilitamiento de la democracia, en un sistema que sólo quiere validar el exitismo, la competencia, el enriquecimiento, postergando la colaboración, la organización democrática y la fortaleza institucional.

Política y economía, caras de una moneda

El abogado, cientista político y doctor en filosofía Eduardo Saffirio Suárez, habitúa a reflexionar en distintos medios sobre lo que sucede en nuestro país. Sus escritos son muy iluminadores y facilitan tanto la comprensión de lo que vivimos como las orientaciones que debiéramos seguir para fortalecer la democracia en su integridad.

No es posible, nos ha dicho, entender lo que sucede en el mundo sin saber algo de economía; y tampoco es posible construir una economía sólida sin una mirada integral de la sociedad.

He aquí una clave poderosa de lo que estamos viviendo. Chile intentó congeniar el modelo social y económico impuesto por la dictadura con la pretensión de una democracia sólida.

Se progresó en una serie de índices, pero finalmente las expectativas en ambos aspectos quedaron cortas, especialmente en cuanto al desarrollo democrático.

Luego se avanzó en ese plano hasta conseguir que una importante mayoría del país se pronunciara sobre la necesidad de terminar con el modelo social y político y generar una nueva Constitución Política.

Sin embargo, eso se hizo en un clima de tensiones y odiosidades, de posiciones extremas, que exacerbaron las aspiraciones de imponer modelos que fueron ampliamente rechazados por el electorado.

En este plano, buena parte de la responsabilidad no radica sólo en los que polarizaron los planteamientos y la discusión, sino sobre todo en aquellos sectores llamados de “centro”, que pudieron tener planteamientos pero fueron arrasados por la marea del descontento, la precariedad de sus propios directivos políticos, la mediocridad de sus parlamentarios, la ausencia de voces claras y de espacios para que quienes hablaban de modo más razonable y prudente pudieran dar a conocer propuestas diferentes.

Quienes tienen visiones polares de la política, tal vez de la vida incluso, generan expectativas en la ciudadanía en forma irresponsable, pues saben que así no lograrán avanzar........

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