Un proyecto nacido de mentes miserables
Cuando el Estado se retira, no aparece mágicamente la prosperidad, aparece el abandono. Y cuando la política económica se transforma en una cruzada ideológica contra el propio Estado, el riesgo no es solamente un déficit fiscal.
La llamada Ley de Reconstrucción —o más bien de destrucción nacional— no es otra cosa que un intento de introducir, mediante el engaño y el miedo económico, la ortodoxia ideológica del gobierno de José Kast. Al parecer, el respetable Presidente pretende seguir el mismo libreto de su homónimo argentino: transformarse en un agente dedicado a destruir el Estado desde dentro, debilitando deliberadamente su capacidad de acción hasta convertirlo en un simple espectador frente a las necesidades de la población.
La reciente exposición del Consejo Fiscal Autónomo ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados no hizo más que confirmar algo que muchos veníamos advirtiendo hace semanas: Kast está intentando comprometer recursos ciertos sobre la base de ingresos inexistentes.
A eso se suma la escasa probabilidad de que todos estos cambios tributarios generen realmente mayor inversión privada. Porque una cosa es reducir impuestos y otra muy distinta es........
