Basta de peleas, pongámonos a trabajar
A esta altura, poco importa quién tiene la razón en la discusión política. Lo único que importa es quién se hace cargo del problema y lo soluciona. Porque para eso se gobierna, para eso se administra el Estado y para eso se nos eligió.
En política, como en la vida, hay una verdad simple: los buenos gatos se reconocen porque cazan ratones, no porque maúllan.
Y hoy, lamentablemente, estamos llenos de maullidos. Declaraciones cruzadas, dimes y diretes, ministros que se responden por la prensa, parlamentarios que entran al mismo juego. Vivienda, por un lado, Hacienda por otro, y al final todos hablando…pero pocos resolviendo.
Esto se parece cada vez más a un reality show de la política, donde lo importante no es hacer bien el trabajo, sino tener la última palabra. Y mientras tanto, la gente sigue esperando.
Porque fuera de ese espectáculo hay una realidad que no sale en los titulares: familias que no saben si este invierno se les va a meter el agua a la casa, vecinos que tienen que convivir con calles destruidas, ciudades enteras con obras paralizadas.
Este es el gobierno de las paralizaciones, no de la reconstrucción como quieren hacer ver, paralizan todo y lo........
