Una etapa para la siesta
Termina la primera semana del Tour con una certeza: las victorias están muy caras. La etapa de hoy es de esas jornadas que aprovechas para echar una cabezada. Cuando hay una escapada de dos corredores y el perfil no permite mucho más, la historia termina al esprint. Merlier pasó fácil, sumándose a Kooij en el reparto de victorias.
El triunfo en esos metros finales es complicado. Incluso viéndolo en la televisión produce miedo, aunque por suerte no hubo caídas. En esa lucha echamos en falta a Philipsen, al que todavía........
