Esperando al Mourinho de Albacete
El fútbol, por muchos años que el balón siga rodando, no deja de innovar. Y yo lo celebro. No me refiero al VAR, el AVAR, el VOR y demás acrónimos o anglicismos como el cooling break que han nacido para agitar nuestras vidas y recordar que cualquier pasado fue mejor. Hablo de lo puramente futbolístico que protagonizan nuestros entrenadores y estrellas. Las ocurrencias que emanan cada día del vestuario para plasmarse en el verde y que no dejan de sorprender.
Hace un par de días, en el Metropolitano, vimos una de las últimas. No era la primera vez que el Málaga perpetraba algo similar, pero el escenario donde la repitió en prime time le ha dado otra dimensión. En un córner a favor más, todos los futbolistas visitantes, salvo el portero, entraron en el área de Oblak sin tratarse de la jugada decisiva y sin necesidad de que fuera el último minuto. Qué misterio.
El plan, suponemos, era que el Atlético estuviera obligado a replicar los mismos movimientos en dirección contraria, replegarse al completo y desistir de dejar jugadores descolgados para sorprender con un balón largo a la contra. La táctica duró tan sólo unos segundos, puesto que antes de que el cuero iniciara la marcha, dos o tres piezas cómplices salieron coordinados de la melé y, rápidamente, volvieron a su campo para armar la retaguardia. El propósito era no darle ninguna posibilidad al oponente de........
