De la Fuente debe aferrarse al Barça
La élite no espera a nadie. Ni perdona ni admite concesiones. Y, por encima de todo, es senil. Sólo hay ojos para el hoy. El pasado ya se difumina. Y el futuro es tan volátil como traicionero. Que se lo digan a nuestro guía De la Fuente.
Pese a todo lo que ha hecho ya con la Selección en tres años y medio, con una Eurocopa y una Nations en la vitrina, vive bajo la lupa. Y su nombre, qué cosas, siempre suena más en los tropiezos que en los triunfos. Por eso, si España acaba siendo campeona en este Mundial, Lamine y compañía serán los culpables. Pero como caiga antes de tiempo, la historia es bien conocida. Palos retroactivos por la lista de convocados. Críticas ácidas por tener a demasiado personal de pretemporada. Y, cómo no, peticiones de dimisión irrevocable por los vaivenes antipopulares con las alineaciones y la gestión de los cambios. Así que, guste o no, a sus 65 años, al riojano le toca otro examen en esta primera quincena de julio.
Después de haber soportado a seleccionadores tan agrios, de Clemente a Luis Enrique, a este míster abierto y cercano conviene ayudarle ahora, con ideas, y no mañana, con reproches que nos dictará la dictadura de los resultados. Pese a que dice que ya no lee ni ve ni escucha nada, entre otras cosas porque otros lo hacen por........
