1976-2026, a 50 años del Golpe de Estado. El proyecto de Milei reactualiza los años oscuros de la dictadura
A medio siglo del último –y más brutal-- golpe militar de la historia, la democracia argentina confronta hoy otro tipo de embate: el gobierno de Javier Milei. A pesar de haber surgido de las urnas, el suyo es portador de un proyecto económico, social e ideológico en sintonía con el que implementó la dictadura en los años 70. Sin embargo, aunque muchas veces ignoradas por los grandes medios de información, son casi cotidianas las expresiones de resistencia popular contra dicho proyecto anti-social.
Radiografía de la parálisis productiva
Más de 22 mil empresas, fundamentalmente medianas y pequeñas, aunque también muchas grandes, cerraron sus puertas los últimos dos años. Con una pérdida de 300 mil puestos de trabajo: 200 mil en el sector privado y el resto en el sector público.
Una lectura más fina de las estadísticas oficiales revela más de 550 mil personas desplazadas de empleos formales. De ellas, casi 386 mil categorizadas como monotributistas sociales, es decir, trabajadora-es independientes. El gobierno impuso nuevas normas excluyentes que empujaron a miles y miles de monotributistas a renunciar a esa categoría pasando así a engrosar el sector informal, cada vez más amplio y desregulado (https://www.infobae.com/economia/2026/02/12/desde-el-inicio-del-gobierno-de-milei-se-perdieron-300000-empleos-asalariados-registrados/).
Precios europeos, salarios de hambre
Desde la asunción del nuevo gobierno fueron dos años muy complejos tanto para el sector asalariado como para los independientes, y el futuro no se vislumbra mejor. En febrero, el gobierno logró que el parlamento aprobara la nueva Ley del Trabajo, reforma laboral de corte neoliberal con similitudes a la legislación que prevaleció durante la última dictadura entre 1976 y 1983. La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció que cuestionará judicialmente esta Ley. Fundamentalmente producirá el debilitamiento intencional de la organización sindical y de derechos esenciales, como las negociaciones paritarias por sectores y el de huelga. Esta nueva ley, que Milei presenta como de "modernización laboral", implica la pérdida de conquistas históricas, como los contratos de trabajo y el reconocimiento de las horas extras, además del aumento de jornadas laborales, vacaciones fraccionadas a capricho del patrón y la flexibilización de los despidos.
En términos macroeconómicos, se trata de una transferencia multimillonaria de recursos de los trabajadores y jubilados hacia el sector empresarial. A partir de la aplicación de la Ley, por ejemplo, los empresarios (grandes, medianos y pequeños) contribuirán mensualmente a un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para subsidiar los despidos laborales, que seguramente se multiplicarán vertiginosamente. Irónicamente, este........
