Rebatiendo los argumentos de quienes se oponen a un incremento salarial significativo
Hasta ahora, nos hemos concentrado -en otros escritos- en ofrecer argumentos que justifiquen una revisión, o ajuste al alza, de los sueldos y salarios en Venezuela. Ahora, queremos contribuir a rebatir los argumentos que buscan contrariar esta decisión.
El mundo entero se ha hecho muy injusto y desigual, ya no basta tener un empleo para evitar ser pobre; y, Venezuela debido a la manera como ha tratado sus diferencias políticas, ha retrocedido en materia de igualdad social en los últimos años, notablemente desde el período 2016-2018. Un aspecto central de esta desigualdad, lo constituye el tema económico y salarial. El enorme rezago en materia salarial existente en Venezuela, que está en la raíz de la desigualdad social inherente a la realidad económica actual en nuestro país, debe ser atendida a través de las políticas públicas o estatales, a riesgo de constituir un obstáculo insalvable del desarrollo nacional.
Quienes se oponen a la actualización salarial, parecen suscribir la idea de que -al menos- las etapas iniciales del desarrollo están caracterizadas -y se justifican entonces- por una alta desigualdad, que con el tiempo -y de manera natural- se iría reduciendo con el crecimiento de la economía. No es más que otra versión de la fracasada "teoría del derrame" (o "trickle down") en economía; de acuerdo con la cual se afirma, una vez superada esta época difícil, los efectos del crecimiento comenzarían a caer, o "derramar", de manera casi espontánea también, sobre los más pobres. Lo cierto es, que los bajos salarios en Venezuela, se han mantenido durante ya demasiado tiempo (los salarios han caído en términos reales desde 2014 y se han acercado incluso a cero a lo largo del período), ocasionando un daño que amenaza ser permanente sobre los trabajadores y sus familias; una pérdida significativa en la calidad de vida:........
