Escombros
Como periodistas siempre vamos tras la noticia, aunque esté cargada de mentiras, y tiene muy pocas verdades. Y, además, el periodista debe tener eso que llamamos el olfato para saber cuándo es mentira y cuándo no. Aunque las mentiras logran colarse. Pero decir mentiras en la información, es una forma de irrespetar al que esté detrás de la pantalla. Más en una guerra, donde la primera víctima, siempre es la verdad.
Los servicios de inteligencia rusos, que han demostrado ser de los más eficientes en el mundo, están por supuesto monitoreando todo lo que está ocurriendo en el Medio Oriente. Sus datos aseguran que Israel ha perdido 11 generales, más el 75% del alto funcionariado del Estado, ministros, presidentes de institutos. La información indica que, datos extraídos del Ministerio de la Defensa, llevan más de 20 mil muertos, sin contar a los que se encuentran bajo los escombros. Aseguran que el 75% de ciudades como Tel Aviv, Haifa y Jerusalén, ya no existen, incluyendo los dos aeropuertos más importantes: Ben Gurión y Golda Meier. El informe de inteligencia asegura que la embestida de Irán se ha dirigido fundamentalmente a los centros neurálgicos principalmente, dedicados a la investigación científica y económica y todo lo que tiene que ver con computación, celulares y energía. La Inteligencia rusa cree que Irán seguirá atacando, al menos durante un mes más, a menos de que ocurra un acuerdo por alguna vía y los iraníes sean convencidos de detenerse. Pero aseguran que creen que Irán está dispuesto a acabar con Israel, o al menos minimizarlo al máximo en la región, para que no siga haciendo daño.
Por otra parte, Irán parece no estar listo para detenerse, sino para avanzar. El servicio de inteligencia ruso, asegura que convencido de que destruirían su armada, los chiitas sacaron la mayoría de sus barcos importantes para guardarlos en China. De tal manera que Trump también dijo mentiras con respecto a eso. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, reiteró que todavía no han agotado los stocks del 2022. Es decir, que el mundo no ha conocido qué cosa fabricaron en los cuatro años siguientes, pero ya no han demostrado suficiente que no son bocones como el orate de la Casa Blanca. Y que, si vimos un monstruo con el Khorramshahr 4 lo devastador que fue, que le espera a la humanidad.
Seguimos esperando a Cilia y a Nicolás
