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¿Por qué todos los días devalúan la moneda nacional?

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13.03.2026

En el escenario de la economía política contemporánea, el tipo de cambio ha dejado de ser un simple indicador de equilibrio de mercado para transformarse en un arma de disciplinamiento social. La pregunta que recorre las calles ¿Por qué la moneda nacional se deprecia en un goteo constante de aproximadamente tres unidades diarias sin que exista, ni por asomo, una jornada de revalorización?

La ortodoxia liberal nos dirá que el precio del Bolívar responde a la "mano invisible" de la oferta y la demanda. Sin embargo, desde la perspectiva de la soberanía monetaria, lo que observamos es una devaluación inercial.

No hay revalorización porque el sistema está configurado para que el Bolívar actúe como una moneda de tránsito, no de reserva. Al devaluar diariamente una cantidad fija o proporcional, se genera una profecía auto cumplida: el agente económico, ante la certeza de que mañana su dinero valdrá menos, se desprende de él hoy, acelerando el ciclo.

Usted acierta en su sospecha: la devaluación diaria es, en esencia, una transferencia masiva de valor desde el trabajo asalariado hacia el capital especulativo.

Arbitraje y Ventaja: Los grandes tenedores de divisas (banca privada y sectores importadores oligopólicos) operan con información privilegiada y herramientas tecnológicas que les permiten capturar la renta de esa fluctuación diaria.

Licuación de Pasivos: Para el gran capital que tiene deudas en moneda nacional, cada centavo de devaluación es una reducción de su deuda real, mientras que sus activos (tasados en dólares) se mantienen o crecen.

La pregunta sobre la periodicidad es clave. Una devaluación mensual del 20% generaría un estallido social o una respuesta política inmediata. La devaluación diaria actúa como una "anestesia financiera". Es la técnica de la gradualidad aplicada al despojo:

Desarticulación de la defensa del salario: Los contratos colectivos y los salarios son estáticos (se ajustan cada meses o años), mientras que los precios (anclados al dólar que sube a diario) son dinámicos. Esta asimetría destruye el poder adquisitivo en tiempo real.

La imposibilidad de revaluar el Bolívar, incluso en días de alta entrada de divisas, sugiere una dependencia estructural y una vulnerabilidad ante el bloqueo financiero. Estados Unidos, a través del sistema SWIFT y el control de las corresponsalías, impone un cerco que obliga al Estado a buscar liquidez en condiciones desfavorables, alimentando el mercado paralelo que termina arrastrando al oficial.

La devaluación diaria no es un fenómeno meteorológico; es una decisión política - económica o, no hay ningún tipo de control sobre la estabilidad monetaria, cuando la ausencia de días de "revalorización" demuestra que no estamos ante un mercado volátil, sino ante una pendiente dirigida.

Para recuperar la soberanía, es imperativo romper la lógica de que la divisa extranjera sea el único refugio de valor, castigando la especulación de los grandes tenedores y blindando el salario de este goteo incesante que solo enriquece a quienes ya lo tienen todo.


© Aporrea