El mal existe : ¿Por qué Donald Trump hace el mal? (I)
El hombre es un ser insaciable de preguntas y jamás satisfecho de respuestas. Sin embargo, se blinda con facilidad de razones para seguir, por lo general, haciendo y pensando casi siempre lo mismo, porque lo nuevo exige iniciativa, creatividad y riesgo.
No cabe duda de que el mal existe. En el capítulo "Rebeldía", de la novela Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoievski, Iván insiste en un momento dado frente a Aliocha en la exigencia (su exigencia) de que se rectifiquen todas las injusticias en la tierra. Por - siguiente, que se acabe con el mal. Que se compense todo, que todo sea pagado. A la vez que, evidentemente, el mal, fruto de la injusticia, la muerte, o peor incluso, la tortura de un niño inocente le parecen absolutamente intolerables...
No obstante, este problema del mal está siempre en el centro de la reflexión de los hombres, tanto como el de la fe en Dios. Pero el punto de vista de Iván Karamazov daría pie a la idea de un mundo y de una humanidad, en definitiva y también por ello desde el principio, reconciliados: todo sería, podría ser liso y perfecto. Aunque fuese en la contingencia. En realidad, ya no habría contingencia. Yendo hasta el extremo, ¿cómo habría todavía muerte? Sería una especie de infinito terrestre. Lo que ya no se entendería es cómo podría haber libertad, elección y riesgo. El mundo en el que se ha acabado con el mal es un mundo (¿hay que hablar de un mundo?)... divino por completo, en resumidas cuentas.
Es decir el problema del mal es crucial, pero no se puede acabar con él de esta manera. Si Dios crea, solo puede ser para que haya un nuevo surgimiento, una emergencia, la libertad, con la posibilidad de bien y de mal (en un universo finito, con la muerte). Por otro lado, tampoco podemos pensar que Dios, que promueve así tantas libertades, lo hace por un motivo distinto del amor y abandonándolas. Todo lo contrario. Las libertades, tan capaces de suscitar el mal como se quiera, permanecen envueltas por su amor. La conciliación de su amor con la libertad es misteriosa, pero por misteriosa que sea, el mal solo puede ser vencido (por el amor, sin el que el hombre no es esa criatura de la propia libertad). Pero entonces, ¿qué pasa con el caso del niño inocente torturado injustamente, que no tuvo la oportunidad de ejercer su libertad? Es el mayor mal. Aquí parece que Iván tiene razón. Entonces, ¿es un mal "absoluto"? No, a pesar de todo, porque existe la gracia de Dios, que es la única absoluta: Dios puede incluso restaurar esa libertad que no se pudo ejercer. «Cubrir> toda esta impotencia. Y esto también es válido para el niño que sencillamente no vivió bastante para ejercer esta libertad. Sin el acto del........
