A cada traición, un perdón
Esta palabra resuena al Libertador Simón Bolívar. Han transcurrido más de 200 años y la situación, al parecer, sigue igual. Por Dios, "cochino que come miesma, ni que le corten el hocico"; si hubiéramos fusilado a Santander, no habría tanto traidor.
En el caso de Venezuela lo hemos aguantado todo: en esta época no solamente traiciones, sino invasiones, secuestros, bombardeos y el asesinato vil a la población civil. Esto, al parecer, proviene desde la independencia; habría que mencionar a Santander y al monroísmo. Nuestro pueblo ya está cansado de tanta traición y no........
