Por qué el siglo XXI será recordado como el siglo del Sol
La historia de la humanidad puede leerse como la historia de sus fuentes de energía.
Cada civilización, cada imperio y cada revolución tecnológica ha estado condicionado por la manera en que los seres humanos capturaron, transformaron y utilizaron la energía disponible en su tiempo.
La madera permitió el desarrollo de las primeras sociedades agrícolas. El carbón impulsó la Revolución Industrial. El petróleo moldeó el siglo XX, transformando la economía, la geopolítica, el transporte y la vida cotidiana de miles de millones de personas.
Pero ninguna de esas fuentes era infinita.
Todas dependían de la extracción.
Todas requerían apropiarse de reservas limitadas acumuladas durante millones de años en el subsuelo terrestre.
El siglo XXI marca una ruptura histórica con ese patrón.
Por primera vez, la humanidad comienza a organizarse alrededor de un flujo energético que no necesita ser extraído, sino recibido.
Ese flujo es la luz del Sol.
Cada hora, nuestro planeta recibe más energía solar de la que toda la civilización consume en un año. Durante milenios observamos esa abundancia sin poder aprovecharla plenamente.
Hoy, gracias a los avances........
