Dentro de 4 días iremos a una nueva batalla y se marcará un punto de inflexión en la actual coyuntura
El próximo jueves 26 de marzo, 11:00 am hora local de Nueva York (la misma hora en Venezuela) se realizará la segunda audiencia en el caso del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa la diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores, ambos en su condición de prisioneros de guerra.
Será una vez más una importante batalla como lo fue aquel de enero en esa primera audiencia, donde además de declararse ambos inocentes de los cargos que se les atribuyen, en el caso de nuestro Jefe de Estado legítimo, se declaró Presidente de la República y prisionero de guerra, con las implicaciones que ello conlleva en el plano del Derecho Internacional Consuetudinario.
En esta oportunidad y antes de entrar en materia, queremos señalar algunas aclaratorias a algunos y algunas que piensan que ingenuamente al hablar en los términos jurídicos tanto del Derecho Internacional como del propio Derecho anglosajón estamos actuando ingenuamente. Estamos claros y lo hemos señalado en nuestros escritos, que el caso Maduro-Flores por así llamarlo no se está manejando precisamente dentro del terreno de lo jurídico, sino de lo geopolítico, geoeconómico y hasta en lo geocultural. Pero resulta que no estamos jugando una sola partida sino varias, lo que indica que lo estamos haciendo en varios tableros y a la vez. Además que el propio Maduro y Cilia están librando la batalla en ese terreno, aun con todas las desventajas que ello conlleva.
Estamos muy claros de que el jueves 26 de marzo Maduro ni Cilia saldrán en libertad. Pero, no obstante, en esta batalla que más que de velocidad es de resistencia y de prudencia y paciencia estratégica (aunque algunos y algunas no lo entiendan y hasta con falta de argumentos nos acusen de ingenuos y nos subestimen, bienvenida esa subestimación). Pero estamos conscientes de que las batallas hay que librarlas.
Podemos colocar varios ejemplos de como estas luchas, así como lo señaló Bolívar en alguna oportunidad, "Dios concede a la victoria a la constancia" dan sus resultados. Ahí está el ejemplo de los cinco héroes cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, agentes de inteligencia cuyo aporte evitó toda una serie de atentados en su país por su infiltración en Miami, y que fueron detenidos en 1998. Su caso considerado injusto y políticamente motivado no solo por el gobierno sino por diferentes instancias y organismos internacionales, terminó con la liberación de los cinco mediante un intercambio con EEUU en el año 2014. Es decir, tuvieron que pasar 16 años para poder ver a estos patriotas en libertad.
Otro caso fue el del líder independentista portorriqueño Oscar López Rivera, quien por sus luchas por la independencia de su país pasó un poco más de 35 años en prisión hasta que el 17 de enero de 2017 el entonces presidente estadounidense Barack Obama lo indultó, saliendo en libertad plena el 17 de mayo de ese año. El Presidente Nicolás Maduro fue uno de los que abogó por su libertad.
O el caso de Julian Assange, quien comenzó a ser perseguido por su hacktivismo desde el 21 de agosto de 2010 por acusaciones de violencia sexual a Anna Hardin, vinculada a la oposición cubana. Assange permaneció oculto durante meses hasta que el 19 de junio de 2012 apareció refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. Assange solicitó asilo, el cual le fue concedido junto con la nacionalidad ecuatoriana en protección por los Derechos Humanos. Pero el 11 de abril de 2019 el gobierno ecuatoriano de Lenin Moreno le retiró el asilo así como la nacionalidad ecuatoriana a Assange, y fue detenido por autoridades británicas que violentaron el recinto de la embajada ecuatoriana y se llevaron a Assange. El 17 de junio de 2022 el gobierno británico acordó su extradición a Estados Unidos, pero esta al final no se concretó puesto que Assange llegó a un acuerdo con el gobierno estadounidense de declararse culpable del delito de espionaje y aceptar el cumplimiento de una pena de 62 meses de cárcel a cambio de no ser extraditado. Assange salió en libertad el 24 de junio de 2024.
O el caso de Alex Saab. Secuestrado en Cabo Verde el 12 de junio de 2020, donde fue sometido a multiples torturas y estuvo a punto de morir en varias oportunidades. Extraditado a Estados Unidos el 16 de octubre de 2021 y en diciembre de 2023, producto de negociaciones y en un intercambio de prisioneros entre el gobierno estadounidense y el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, el gobierno del entonces presidente Joe Biden lo indultó e inmediatamente regresó al país el 20 de diciembre.
Pero, estamos claros que por la investidura de Maduro y las implicaciones de su caso, esto podría ser mucho más complejo, pero no hay que rendirnos por ello.
Sin embargo, en el marco de nuestra lucha, volvemos a apoyarnos en el trabajo del doblemente colega Alfredo Clemente, cuando señala en artículo reciente que, la infamia contra el Presidente Maduro y Cilia Flores se derrumba en términos legales. Y la reciente confesión de Donald Trump, aun con sus bemoles, no deja a otra opción, en términos legales, que a decretar la liberación de ambos de manera inmediata.
Lo ocurrido el sábado 3 de enero de 2026 y lo que vivimos las venezolanas y los venezolanos desde ese momento y hasta el presente no es más que un........
