Desde el feísmo al odio
Todo empezó con el feísmo de moda, erigido en nueva vara de medir la realidad, como si la degradación estética fuese ya antesala de una degradación más profunda.
Años después ha llegado lo monstruoso: lo más alejado no solo del modelo físico de cualquier ser vivo, sino también del mínimo rastro de humanidad. Y cuando esa distancia alcanza el ámbito moral, cuando se rompe todo vínculo con la dignidad que debería definir al ser humano, entonces no cabe........
