Colombia. Una estrategia democrática para la reconstrucción
El terremoto del pasado 10 de agosto dejó cerca de 500.000 personas afectadas y abrió una emergencia que no puede reducirse a la reparación de viviendas, carreteras, escuelas y hospitales. Lo que está en juego es también el modelo económico, social y político con el que se adelantará la reconstrucción.
Por eso, las organizaciones sociales, las veedurías ciudadanas, las auditorías comunitarias, las organizaciones de vivienda, las juntas comunales, los sindicatos, las organizaciones campesinas y todas las expresiones comunitarias de los territorios afectados deben construir una plataforma común de acción y movilización. Su objetivo debe ser sencillo y fundamental: garantizar que la reconstrucción responda a los derechos y necesidades de las comunidades damnificadas y no a los intereses de los grandes grupos económicos.
Mi propuesta parte de ocho ejes.
1. Los recursos deben ir a la reconstrucción, no al pago de la deuda
Los recursos públicos destinados a enfrentar la emergencia deben tener como prioridad la reconstrucción y la protección de las comunidades, no el pago de una deuda que continúa engordando las ganancias de los grandes conglomerados financieros.
Es necesario plantear la suspensión temporal del servicio de la deuda externa durante la emergencia y la primera etapa de la reconstrucción, acompañada de una auditoría pública y forense de la deuda. La reconstrucción no debe financiarse mediante nuevos ciclos de endeudamiento que terminen trasladando su costo a los trabajadores y a las futuras generaciones.
Los recursos liberados y las apropiaciones destinadas a la emergencia deben concentrarse en un Fondo Nacional de Reconstrucción y Solidaridad, sometido a controles públicos y ciudadanos.
2. Que contribuyan quienes concentran la riqueza.
Una emergencia de esta magnitud no puede recaer principalmente sobre quienes perdieron sus viviendas, sus empleos y sus fuentes de ingreso.
Debe establecerse un impuesto extraordinario y temporal sobre las grandes fortunas, así como sobre los grandes bancos, monopolios, empresas minero-energéticas y capitales con mayor capacidad económica.
Al mismo tiempo, deben adoptarse medidas de alivio para las........
