Colombia. Paloma con Oviedo: más neofascismo neoliberal y paramilitar, ahora en resiliencia
Cuando aún no se cierran los escrutinios de las votaciones del pasado 8 de marzo, que definieron la composición del poder legislativo nacional, los partidos y movimientos políticos están definiendo los nombres de los candidatos presidenciales con sus acompañantes a la vice presidencia de la república.
Aunque de manera simultánea hay denuncias de fraude electoral, tal como lo ha señalado el presidente Petro, por la manipulación del código fuente del programa con el que se gestiona el escrutinio electoral, que es utilizado para favorecer las mafias electorales de poderosos gamonales y para despojar de curules las listas del Pacto Histórico que con sus abogados está recuperando más nombres para el Senado. La base del fraude sigue intacta y se está aceitando para favorecer la cacareada resiliencia de la ultraderecha uribista con miras a la elección del próximo presidente.
Entre tanto, la ultraderecha uribista del centro democrático y la derecha tradicional están instalando un cuadro de euforia para proyectar con fantasías (con su gran prensa) una ofensiva política que les permita imponer su regreso a la casa presidencial el próximo 7 de agosto; al efecto se ha cocinado una dupla entre la señora Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, la rutilante y "prometedora" estrella urbana postmoderna (A lo Mockus), con la bendición de Uribe Vélez, como la oferta presidencial que emerge con la super resiliencia de la ultraderecha para superar las desgracias y adversidades electorales ocasionadas por el fracaso que significó la catástrofe política del cuatrienio de Ivan Duque.
Paloma y Oviedo es la misma receta neoliberal y paramilitar de Uribe Vélez. Es el siniestro modelo de la violencia oligárquica que, desde finales del siglo XX, significó la masacre, los falsos positivos (6500), el despojo de los campesinos, las desapariciones forzadas y el desplazamiento de más de 10 millones de campesinos. Es la corrupción estructural que implico el despojo billonario de las rentas del estado y de los bienes comunes.
Paloma y Oviedo es el regreso de Uribe y de Ivan Duque, ahora con un proyecto de mayor calado y complejidad para destruir y arrasar con los Acuerdos de paz, la reforma agraria, la apertura democrática, el poder indígena, el de los afros, la reforma pensional, la reforma laboral, la gratuidad de la educación universitaria y las posibilidades y potenciales del poder constituyente en curso para concretar una Asamblea Popular constituyente por la via de la iniciativa popular legislativa.
La gran prensa oligárquica está celebrando con entusiasmo esta siniestra formula que en realidad representa un grave peligro para los intereses mayoritarios de la sociedad colombiana.
Están recurriendo al recetario del super Agipro (Agitación y propaganda, en la versión leninista) de la ultraderecha global, Steve Bannon, para echar mano de todos los recursos del engaño con tal de triunfar y destruir a la izquierda y el bloque popular.
Bannon recomienda "darle la vuelta" al marxismo, al leninismo y a la Escuela de Frankfort para adornar y maquillar el neofascismo, hasta hacerlo digerible entre el gran público conformado por la multitud.
Ese el alcance del pacto entre Paloma y Oviedo para incluir en su plataforma el respaldo a la JEP, a los Acuerdos de paz del 2016 (Y a la paz total, creo), y me imagino un salario mínimo más alto y vital y el retoque de las EPS. No se nos haga raro que hasta terminen subiéndose al bus de la Constituyente. De ese tamaño es el desespero de estas roscas plutocráticas, empresariales, bancarias y agrarias, para maquillarse y endulzar su esencia reaccionaria.
La estrategia está en curso y entre todos tenemos que desenmascararla y denunciarla por todos los medios. Por las redes y los medios comunitarios de comunicación.
