Bolsa cae en EEUU por guerra en contra del pueblo de Irán
Una guerra contra Irán afecta a la economía de EE.UU. elevando los precios del combustible por la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, lo que presiona al alza la inflación. Además, genera incertidumbre financiera, posibles caídas en el consumo, y aumenta el gasto presupuestario a largo plazo, aunque la producción nacional de energía de EE.UU. mitiga parte del impacto inicial. El pasado 9 de marzo 2026, el precio del barril de petróleo Brent y del WTI, crudos de referencia en el mercado internacional, superó la barrera de los US$100 por primera vez desde 2022, aunque ese mismo día retrocedió hasta ubicarse por debajo de los US$95. Sin embargo, la nueva ola de ataques iraníes contra buques tanqueros de las últimas horas ha vuelto a situar el precio del crudo en US$100. En comparación, el 27 de febrero pasado, un día antes del inicio de las hostilidades, el precio del barril de Brent y del WTI se ubicaba en torno a los US$70.
Este incremento de los precios de los combustibles responde fundamentalmente al cierre virtual del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, luego de que el gobierno de Irán amenazara a los barcos que intenten cruzar esa vía marítima, por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo y el gas del mundo. Pero mientras el incremento del precio del petróleo y de la gasolina era claramente esperable dado que el conflicto implica a Irán y al estrecho de Ormuz, los especialistas prevén que sus repercusiones se sientan en otras áreas de la economía y en distintos rincones del mundo. La guerra con Irán sigue en pleno apogeo. Al no haber podido repetir su opción Venezuela, es decir, acabar con los líderes iraníes para luego obligar a Irán, a rendirse, el presidente estadounidense Trump, se ha visto arrastrado a una guerra larga. Empujado por los ataques de Israel contra Irán y el Líbano.
El promedio industrial Dow Jones perdió 443 puntos, equivalentes a 0,96%, y cerró en 45.577,47. Por su parte, el S&P 500 cayó 1,51% hasta los 6.506, mientras que el Nasdaq Composite retrocedió 2,01% y finalizó en 21.647. El índice Russell 2000, de pequeña capitalización, cayó más de 2% y entró en territorio de corrección, es decir, un descenso de 10% desde su último máximo. La caída de los mercados se produjo tras nuevos intercambios de ataques entre Irán e Israel durante la noche del viernes 20 y la madrugada del sábado 21. Las ventas se intensificaron después que se informara que Irak declaró fuerza mayor en yacimientos petrolíferos operados por empresas extranjeras, lo que impulsó los precios del crudo, con el Brent en 112 dólares por barril y el WTI sobre los 98 dólares.
A este escenario se sumó el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, en medio de temores de un repunte de la inflación y de que la Reserva Federal de Estados Unidos, pueda descartar recortes en las tasas de interés. En este contexto, los principales índices registraron su cuarta semana consecutiva de pérdidas. Estados Unidos e Israel han atacado una vez más el complejo de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en Natanz, en el centro de Irán. Las instalaciones han sido atacadas la mañana de este pasado sábado 21 de marzo de 2026, en el día 22 de la guerra estadounidense israelí contra el país persa. Tras lo ocurrido, el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear llevó a cabo evaluaciones técnicas y especializadas en las instalaciones para evaluar la posibilidad de contaminación radiactiva.
