menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Este mundo de porquería

9 0
06.03.2026

Hoy, como lo hago todos los días, me dispuse a darme un paseo por portales noticiosos con la idea de echarle una mirada a un mundo que se nos hace cada día más inhumano. Más porquería.

Quería conocer detalles de ese acto (bombardeo) tan «hermosamente humano» y «democrático» que la alianza «humanitaria y democrática» de EEUU e Israel, llevaron a cabo contra la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh en la ciudad de Minab, al sur de Irán. Una cosa como esta, uno debe leerla con pasión porque allí están, con muy finos detalles, la naturaleza «humana» de EEUU y de Israel.

No era muy fácil encontrar fuentes informativas y esta falta de información, me llevó al hecho, igualmente «humanitario» de la censura. Me dije entonces, fue real y «muy humano» este ataque que le quitó la vida a más de cien niñas y el mundo continúa sin dolor. No duele nada una cosa así.

A medida que ibas buscando información, se activó en mi mente la letra de una vieja Milonga de Julio Sosa que fue musicalmente un éxito por la década de los cuarenta del siglo XX. La letra de esa canción describe al siglo XX y mejor al siglo XXI.

«Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé./ En el quinientos diez, y en el dos mil también/Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos/Contentos y amargaos, valores y dobles»

No hay lugar a duda que vivimos en un mundo que es una porquería. Un mundo que desgraciadamente no se porta indiferente ante cosas como está de la escuela de niñas. Es un mundo que parece mostrar una alegría escondida porque el pistolero hace «justicia».

«Qué falta de respeto, qué atropello a la razón

Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón

Mezclao con Toscanini, va Scarface y Napoleón

Don Bosco Y "La Mignón", Carnera y San Martín» (parte de la letra de la milonga)

Después de oír está vieja Milonga, tuve por un momento en mi mente, aquellas novelas vaqueras que en su portada se leía el título con el nombre Marcial La Fuente Estefanía. En ellas era muy frecuente ver a los cazadores de recompensas matar para comer. Eran cazadores que mostraban una fina puntería y una sangre fría para matar.

El mundo de hoy se va pareciendo bastante a las historias que se vendían en esas «novelas», que supongo ahora, eran o son una especie de temprana ideologización.

Hoy para imponer una «justicia» universal se recicla una versión de estas novelas. Hoy ya no es un hombre con altura mayor a seis pies y un caballo. Hoy es un avión que cuesta todo los millones del mundo para matar y aplicar «justicia» en el mundo. El pistolero es sagitario, pero eso poco importa porque la gente va entendiendo (y es lo peor) que el pistolero sanguinario limpia al mundo con su «vara justiciera». Ya el mapa del mundo se va llenando con lunares que hablan de la «humanidad» de estos pistoleros.


© Aporrea