Gringos, encierren a su loco
Recuerdo un viejo adagio que mencionaban las personas mayores en mi época de mozuelo referente al comportamiento de ciertos sujetos: "la culpa no la tiene el loco sino quien le da el garrote". Tal aforismo lo recuperé de algún lugar escondido de mi pensadora para vincularlo con los que está sucediendo en nuestro orbe y sobre todo, con la conducta errática del gordinflón anaranjado Trump.
No cabe duda que algo no le funciona bien en el cerebro del actual presidente de EEUU y esto lo comprueba su comportamiento disparatado con el que está enfrentado la guerra ilegal (no creo en las guerras legales) de EEUU e Israel contra Irán, una hostilidad que se inició contra el gobierno persa a petición del sionista y genocida Netanyahu, un nefasto personaje buscado por la justicia internacional. Desde el punto de vista lógico, político y social, el acusado de pederasta Donald no debió ser reelegido para un segundo mandato debido a su mala gestión de gobierno racista durante el período 2017-2021. Sin embargo, 78 millones de idiotas votaron nuevamente, incluyendo millones de latinos, para que el presidente reelegido condujera al mundo hacia el caos en que se encuentra. Fueron estos 78 millones de estúpidos quienes le dieron el garrote, estos mentecatos permitieron que el pederasta Donald, con su evidente desatino, gobierne el país más armado del mundo, lo cual constituye un grave peligro para el resto de la humanidad. Esto demuestra que no siempre la mayoría tiene la razón y también deja sin efecto aquello que refiere que la voz del pueblo es la voz de dios.
Se han puesto en evidencia numerosos trastornos psíquicos y emocionales del genocida gordinflón Donald. No hay duda de su egocentrismo, de sus mentiras reiteradas, del trastorno narcisista de su personalidad, del delirio de grandeza, del autoritarismo, del deterioro cognitivo, así como el comportamiento delictivo y demencia senil, también de su conducta sociópata, su paranoia, esquizofrenia, además como agresor sexual y mitómano que derivan en el trastorno de la personalidad del presidente escogido por millones de idiotas. Y esto no es un invento mío, estas son las conclusiones sobre el estudio de la personalidad del pederasta Trump realizadas por más de 250 psiquiatras en el ámbito mundial.
Quien haya escuchado al mentiroso Donald habrá advertido que en sus presentaciones frente a la pantalla parecieran una especie de soliloquio, cuya intervención solo le interesa a él y no al público que la escucha. A pesar que el soliloquio o monólogo no es necesariamente un trastorno, ya que en la mayoría de los casos es una práctica normal y útil para organizar pensamientos, regular emociones y mejorar el rendimiento en algunos adultos, en el caso del agresor sexual de Trump no se cumple tal condición.
En lo que se refiere al genocida de Trump el soliloquio es un síntoma de trastorno mental grave, se trata de soliloquios patológicos los cuales son respuesta a alucinaciones auditivas o ideas delirantes, típico de perturbaciones psicológicas como la esquizofrenia. En este caso clínico, la persona habla sola o contesta voces que no existen, a menudo acompañada con risas inmotivadas que sugiere la interacción con un interlocutor inexistente. En muchas ocasiones el mentiroso Trump ha referido que se ha comunicado con Dios y este lo escogió como un elegido para llevar su mensaje, en otros casos su mensaje es crítico y amenazante. Además, el anaranjado ególatra muestra una desconexión entre la situación real y la respuesta emocional, como reír en momentos de tristeza. En oportunidades el soliloquio lo mantiene consigo mismo, no importa que sea un discurso para la audiencia, en este caso el discurso lo hace en voz alta para escucharlo solamente él, dando muestra de un trastorno psicológico. Esto es consecuencia de que, en la tercera edad, a los 80 años de Trump, las enfermedades neurológicas son más frecuentes que en otro período.
Quien escribe este artículo no exagera, basta recordar algunos discursos y alguna declaración del narciso y mentiroso Donald. Durante su primer período presidencial se contabilizaron, según el periódico Washington Post más 30.000 declaraciones falsas, llegando al colmo que en un solo día (2-11-2020) llegó a 503 declaraciones inexactas durante el cierre de campaña. Mentiras como el fraude cometido por Obama para robarle la presidencia, la mentira del virus de Covid que fue inventado y propagado por China. Así mismo sostuvo que la enfermedad en EEUU estaba bajo control, a pesar de más de un millón de muertos durante la pandemia. Del mismo modo repite que durante su gobierno no existe inflación, contrario a los datos que muestran aumentos generalizados.
Si las mentiras de Trump no tuvieran consecuencias y no alimentaran graves repercusiones en la política internacional no importarían. Afirmaciones como que México envía violadores y otros criminales a EEUU, así mismo, que el gobierno venezolano saca los delincuentes de las cárceles y a los locos de los manicomios para remitirlos hacia EEUU constituyen una medida del comportamiento mentiroso del agresor sexual Donald. No debo dejar de lado el engaño implacable sobre quién paga los aranceles, no es ni el gobierno chino, ni los gobiernos europeos, según lo informó en un discurso. Como todos están al tanto, son los consumidores estadounidenses las víctimas de las ocurrencias y las locuras del pederasta Donald.
Fueron 78 millones de gringos quienes le dieron el garrote al narciso Donald para golpear a los habitantes de todo el planeta, por lo tanto, ellos están en la obligación de encerrarlo para frenar la locura que se está viviendo en la actualidad. Sus mentiras actúan sobre la psique de millones de personas que creen que redundan en angustias y odios hacia sus semejantes. Imposible olvidar las falacias sobre la fabricación y distribución del fentanilo, haciendo responsable de tal vileza a México y China, cuando todo el mundo sabe que son laboratorios estadounidenses los fabricantes de la droga y bandas gringas las encargadas de la distribución del opioide sintético. Son muchas las falacias que el demente Donald riega a troche y moche, es el caso de imputar al presidente Maduro de dirigir la banda de narcotraficantes del Cartel de los Soles y el Tren de Aragua, cuando está comprobado que la primera no existe, que fue un invento de la sayona María Corina y el segundo, era una banda de delincuentes eliminada por la policía venezolana. Está mentira fue una justificación para secuestrar al presidente Nicolás y bombardear ciertas zonas de Caracas causando muertos, heridos y destrucción de hogares, solo con el objetivo de apoderarse del petróleo venezolano. Como se ve las mentiras del genocida del agresor sexual Trump no son inocentes, persiguen un azaroso objetivo, por lo general causantes de las desgracias de miles de personas y de seguro, para aumentar las cuentas bancarias del depredador Donald.
A los 78 millones de idiotas que votaron por el genocida Donald les salió muy caro la elección de este mentiroso compulsivo, no pensaron en el embuste que propagó este sociópata sobre la guerra contra Irán, a pesar de la promesa electoral que aseguró durante su campaña de erradicar las conflagraciones bélicas Pero su afán de protagonismo no se quedó atrás y enaltecido por el delincuente Netanyahu decidieron bombardear el país persa bajo la excusa de la intención del mismo de fabricar armas nucleares, una vil mentira corroborada por agencias de inteligencia de EEUU. Se da inicio una nueva modalidad de agresión armada como fue la llamada guerra preventiva en ofensiva. No por lo que estaba haciendo el supuesto enemigo, sino por lo que los genocidas Donald y Netanyahu "pesaban" que estaban inventando los persas (enriqueciendo uranio). Se repetía con Irán el mismo esquema de Irak, Afganistán, Libia, Siria y Venezuela ¿Será coincidencia que todos estos países son productores de crudo? Da la impresión que el afán de riqueza del ególatra Trump y la ambición expansionista del sionista Netanyahu no se detienen. Y la mentira tuvo su precio.
Ciertamente el mundo está pagando la idiotez de 78 millones de estadounidenses, responsables de lo que está viviendo los habitantes de todo el planeta. No se imaginaron los genocidas Donald y Netanyahu que los persas les tenía una sorpresa escondida y la mentira les salió cara, no solo a los israelí y a los yanquis, también a millones de europeos quienes apoyaron la llamada "guerra preventiva". Millones de gringos y millones de israelí creyeron la mentira de la fabricación de armas nucleares y lo de la "cúpula de hierro" invencible de los sionistas y no creyeron en dos armas poderosas de los ayatolas: los misiles indetenibles de los persas y el cierre del estrecho de Ormuz.
Secuela de las mentiras y las funestas acciones bélicas de los genocidas Donald y Netanyahu se dispararon los precios del crudo y del gas, y tanto EEUU como Europa, Asia, Sur y Centro América están viviendo una gran crisis económica. Y nadie, hasta los más eruditos, están en capacidad de predecir las consecuencias del derrumbe de la economía mundial. Los precios del crudo y del gas aumentaron en grandes proporciones y con ello el de la gasolina que genera un alza en todos los renglones de la economía global. Y todo este desconcierto por la decisión de 78 millones de idiotas gringos que escogieron a la sabandija y patrañero de Donald como presidente de EEUU además, representante ante los organismos internacionales como vocero del pueblo estadounidense.
No cabe duda que el pederasta de Donald es una caja de desagradables sorpresas, un sujeto que carece de un vocabulario agradable. En muchas oportunidades ha insultado a las personas de la prensa sobre todo a las damas, así mismo carece de un mínimo de templanza y sindéresis y sobre todo, no mide las consecuencias de sus mentiras. Me voy hacer eco de una oración que leí en algún libro que ya no recuerdo ni su nombre ni su autor: "Detrás de un mentiroso hay siempre un ladrón". Lee que algo queda.
