menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Cuándo hemos sido soberanos? David, siendo en apariencia débil, fue el gigante. ¡Ahora es cuando falta!

7 1
11.02.2026

La soberanía, no se fundamenta y menos se sustenta en leyes. Las leyes valederas, reales, que hablan o revelan la soberanía, nacen después que esta está sentada en su trono y con fuerza para resistir los embates contra ella. Mientras tanto, todo es luchar por ella y hacer cosas en correspondencia hasta donde sea posible. No son las leyes las que hacen a uno, su país, soberanos. Es la fuerza que uno tiene, las bases que aquella generan, la fortaleza del modelo económico, la creatividad de sus clases, dirigencia y su gente. La capacidad de competir con ventajas. Las leyes, esas que uno alude para hablar de soberanía sin fundamento, que a ella no soportan, pueden ser modificadas, en un sentido u otro, y haciendo eso, no podemos hablar de ganar o perder soberanía. Las leyes sólo declaran lo que somos o creemos ser. Como hay países capitalistas de Estado, que según sus constituciones son socialistas, pero como decíamos antes, "el hábito no hace al monje".

David, por su tamaño, ante aquel gigante llamado Goliat, parecía como muy débil; es decir, no lucía "soberano", fuerte, más que aquél. Viéndole, pese hubiera habido leyes que hablaban de su soberanía, nadie podía creerle, como no le creyeron sus padres, hermanos y demás integrantes de la aldea, cuando desafió a aquel contrincante hasta ese momento inderrotable.

Pero David, en aquel mundo, momento y espacio, donde competían por la supremacía la fuerza contra la astucia, una mayor que la otra, derrotó a Goliat, hasta de manera vergonzosa. Las relaciones de entonces, estaban expresadas idealmente, entre la fuerza bruta de Goliat, dado su enorme tamaño y la astucia, habilidad de David, el pequeño, pero de hábiles movimientos y armado de un instrumento, entonces contundente. David, desde lejos, llegó con tecnología, a los espacios íntimos de Goliat y lo exterminó.

No fue aquello un acto de magia, resultado de los sueños sin sustento, menos de algo imaginado o intentado copiar de otro espacio, sino que David, hizo de su astucia, la fuerza necesaria. No es un sueño, nada extraído o fundamentado en lo irreal y sin sustento. David fue más fuerte que el gigante.

Hay quienes, ahora, hablando de soberanía, confunden ceder, porque la realidad lo impone, con entrega y mencionan a Vietnam y el desafío de aquel pueblo a su contrincante, en aquella guerra que llamaron de "liberación nacional", como también lo hacen de la Cuba, de inicios de la década del 60 del siglo pasado. Unos, deliberadamente, otros por ligereza, pasan por alto, borran u olvidan el cuadro mundial. Como que Vietnam, colinda con China, queda muy lejos de los espacios propios y naturales de EEUU y en donde entonces gobernaba Mao. Y que existía la URSS, que a Ho Chi Min, había desde antes de aquella guerra, brindado su respaldo fraternal, pese aquel bloque, era lo que era, como lo que la condujo a la derrota o al hundimiento; pero era, entonces, una potencia militar y tecnológica, tanto que lideraba los hazañas espaciales. Y, además, había allí un........

© Aporrea