menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Soberanía Tecnológica o Barbarie: Lecciones de Rusia y China para la Venezuela de las 7T

15 0
02.04.2026

En el actual escenario de reconfiguración geopolítica, la tecnología ha dejado de ser una simple herramienta de consumo para convertirse en el campo de batalla principal por la autodeterminación. Para Venezuela, asediada por medidas coercitivas unilaterales, la soberanía tecnológica no es un lujo académico, sino una condición de supervivencia. Al observar los modelos de Rusia y China, y bajo la luz de los recientes tratados de alto nivel, encontramos una hoja de ruta clara para potenciar nuestra Política de Desarrollo Productivo Innovador en el marco de las 7 Transformaciones (7T) y los 13 Motores Productivos.

El Modelo Ruso: Blindaje y Asociación Estratégica Integral

Desde la academia en la Universidad Federal de Kazan, somos testigos de cómo Rusia ha hecho de la soberanía digital su principal escudo. Bajo el Tratado de Alianza Estratégica Integral firmado recientemente entre los presidentes Nicolás Maduro y Vladímir Putin, la cooperación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) se ha elevado a un nivel de seguridad nacional para la próxima década.

Las prioridades sectoriales con Rusia se concentran en el blindaje de los Motores Industrial, Banca y Finanzas:

Independencia Financiera: Desarrollo de infraestructuras para pagos y mensajería financiera que eludan el control de potencias hostiles.

Energía y Minería: Aplicación de tecnologías rusas de vanguardia para la optimización de los sectores hidrocarburífero y gasífero, motores vitales de nuestra economía.

Salud y Biotecnología: Fortalecimiento del sistema público mediante la transferencia tecnológica en la producción de fármacos y vacunas.

El Modelo Chino: La Asociación "A Toda Prueba y Todo Tiempo"

La relación con el gigante asiático se ha consolidado en una Asociación Estratégica a Toda Prueba y Todo Tiempo. Con más de 600 acuerdos bilaterales, China representa la visión proactiva necesaria para los Motores Agroalimentario, Farmacéutico y de Telecomunicaciones.

Las áreas prioritarias de esta alianza histórica incluyen:

Inteligencia Artificial y Big Data: Recientemente, Venezuela y China han firmado acuerdos para el desarrollo conjunto en IA, fundamentales para modernizar los procesos del Motor Industrial 4.0.

Soberanía Espacial y Ambiental: Cooperación en el estudio climático y tecnología satelital (a través de la ABAE), garantizando la conectividad y el monitoreo de nuestro territorio.

Parques Científico-Tecnológicos: La creación de espacios de innovación conjunta para incubar soluciones que den respuesta directa a los nodos críticos de los 13 Motores.

Aterrizando en las 7T: Hacia un Ecosistema Innovador Soberano

Para que la Segunda Transformación (Independencia Plena) sea irreversible, Venezuela debe aplicar estas "buenas prácticas" aprovechando sus alianzas internacionales:

Sustitución de Importaciones (Motor Industrial): Utilizar la transferencia tecnológica de China y Rusia no solo para comprar equipos, sino para aprender a fabricarlos, tal como lo establece el objetivo de "formación de talento" en las 7T.

Tecnología para la Alimentación (Motor Agroalimentario): Aplicar innovaciones satelitales y biotecnológicas para alcanzar la soberanía alimentaria, priorizando el desarrollo de insumos nacionales.

Seguridad de la Información: Implementar el modelo ruso de protección de infraestructura crítica para blindar nuestros servicios públicos de ciberataques.

Rusia y China no son solo aliados comerciales; son modelos de que es posible romper la hegemonía tecnológica del Norte Global. En el marco de las 7T, Venezuela tiene la oportunidad histórica de transformar su estructura productiva. La soberanía tecnológica es el motor que permitirá que los demás motores arranquen con fuerza propia y no se detengan ante ninguna sanción.

Desde Kazan, reafirmamos que el futuro de la Patria se escribe con código propio. Es hora de que el conocimiento científico sea el pilar de nuestra resistencia y nuestra prosperidad.

¡Soberanía tecnológica o nada!


© Aporrea