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La Puerta y los presos de Brooklyn

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31.03.2026

Cuando en 2014 pintamos la efigie del Comandante Hugo Chávez -fallecido el 5 de marzo del año anterior- en la parte superior de una puerta de madera de escaparate ya desahuciada, lo hicimos marcando una huella personal aparte dentro de todo lo que estaba ocurriendo durante los días de conmoción vividos en el país después de aquella crucial fecha. En esa puerta aclaramos no estaba sólo la estampa del icónico Chávez Nuestro.

La imagen seleccionada y muy atrayente de quien fuera el hombre que lideró todo un país y que cumplió, hay que destacarlo, con agendas consultadas tanto dentro como fuera de Venezuela, siendo ésta una costumbre suya que mantuvo desde la salida de prisión en Yare, el 26 de marzo de 1994, hasta sus días finales lo elevó a categorías superiores equivalente a reconocidos líderes de la historia.

Aun estando ausente por enfermedad su figura política era eminente dado el respaldo popular mantenido por años y que consolidó meses antes, el 07 de octubre de 2012, con el monumental cierre de campaña en Caracas en medio del Cordonazo de San Francisco. Por otra, en la parte inferior de la puerta quedó la imagen de quien lo relevaría ya habiendo vivido los venezolanos una realidad incuestionable cuando la fatalidad y la obediencia a cumplir se cruzaron en la transmisión por los medios, siendo el propio Nicolás Maduro, para entonces vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela, marcar el camino tras informar del fallecimiento del presidente en el Hospital Militar de Caracas.

Pero entre ambos, en el centro, estaba otro retrato y ese sí aportaba la razón de la pintura en la superficie del entamborado, diciendo "No dejaremos que cierren/la linda puerta que siempre/ha estado abierta a la vida". Efectivamente se trataba del rostro de Alí Primera.

Esa obra concluida y cuidada por meses la llevamos a la Plaza Bolívar de Valencia el 28 de julio, día del cumpleaños 60 del Comandante Eterno. Allí se realizó en la Catedral una misa en su honor. Se trató del templo que el mismo Chávez aprobó, meses antes mediante firma, para su recuperación completa por tratarse del lugar de adoración de la Virgen del Socorro. Una vez desarrollada la actividad en el interior de la plaza con fotos de los momentos más importantes de Chávez la hicimos firmar por todos los presentes, en señal clara que "No dejaríamos cerrar la linda puerta que siempre ha estado abierta a la vida". Así fue.

Entonces dimos cuenta de nuestros actos. Papá preparó su cámara fotográfica y nos dejó junto a la Puerta congelados en el tiempo. Fue cuando buscando preservar la obra y su significado histórico al ser firmada por actores políticos y líderes de la región la llevamos a la sede de Funbote (Fundación Bolivariana para las Personas de la Tercera Edad) siendo Juan Báez su presidente. Con él y tras siendo reconocida la muestra pictórica los tres personajes reflejados allí fueron sometidos a críticas. Es indudable que los dos primeros habrían cruzado el paso de la inmortalidad y dejaban un legado con sus acciones y obras ejecutadas, pero qué dijeron de Maduro en ese entonces? A él no lo dejaron en el limbo.

Para los comunistas y socialistas prácticos y estudiosos el Nicolás Maduro de entonces era una prueba de fuego por conocer. Sí o sí era la orden. Había que acatar. Para otros más bien seguir la conseja. Los consabidos en sus opiniones privadas señalaban se trataba de jugarse un billete de lotería. De por sí recordábase más los atributos de su continua fidelidad que la condición de líder civil por encima de las características envolventes de Chávez que eran la carisma y los discursos pedagógicos. Maduro los hacía sudar frío, por eso aseguraban que para formar parte de esa trilogía en la puerta tenía que demostrar mucho.

Pues, bien, hasta en la madrugada del 3 de enero de este año Nicolás Maduro se mantuvo fiel a la petición de Chávez de comandar el destino de la patria hacia su independencia económica, por alcanzar mejores niveles de vida, bienestar social y un futuro promisorio. El caso es que, siendo realista, la tarea quedó a medias o, también podemos decirlo así, no se pudo comenzar.

Ahora Maduro está preso en Brooklyn, New York junto a la Primera Dama, Cilia Flores, producto de una incursión armada de élite que esta vez fue dirigida por el mismísimo presidente gringo para sustraerlo de su propio país bajo acusaciones so pretextos se trata de una amenaza a la salud pública de ciudadanos norteamericanos, de portar armas o adquirirlas aun siendo Presidente Constitucional y comandante en jefe de la Fanb, también señalado como peligro militar por realizar convenios comerciales con países que ya no negocian con petrodólares, la moneda con que somete el imperialismo a naciones con abundantes recursos energéticos. De igual modo por romper cerco mediáticos que en todo momento han buscado hoyar la imagen de líderes democráticos que se inclinan por sostener verdadera independencia, soberanía y libertad en sus respectivos países.

A la fecha Maduro y Cilia son dos presos, catalogados de guerra, como ellos mismos asumieron su defensa en las oscuras gargantas del peor sistema de gobierno que no repara en arrodillar el planeta a costa del dolor ajeno, derramando sangre por doquier y humillando a generaciones infantiles y jóvenes cuyo liderazgo político actual solo es capaz de soportarse por la fuerza bélica y falsas banderas culturales.

Nada de lo que está ocurriendo en Medio Oriente estaría dándose sino es por los acontecimientos favorables al imperialismo sucedidos en la madrugada del 3 de enero en Caracas al tomar como rehén al presidente Maduro y de una vez maniobrar al Gobierno Bolivariano hacia intereses exclusivos de los yanquis. Entonces qué tanto tenía razón Maduro para resistir todo el tiempo posible a fin de lograr el ingreso de Venezuela a los Brics? ¿Esa era la ruta verdadera para alejarse del dominio y la opresión con que occidente somete económicamente a países en vías de desarrollo? Por el momento todo eso se aleja y nos vemos más bien como cruzando el umbral de un colonialismo más avasallante pero a cuentagotas en su arropada maniobra en eso de presenciar el extrativismo de nuestros recursos más preciados con Maduro y Cilia en el papel de aquel galileo que salvó a muchos pero que a la hora de su condena cientos de sus seguidores y detractores le gritaron ¡Sálvate a ti mismo!

¡Qué cosas, eh! De la puerta y sus efigies que mencionamos párrafos atrás la entregamos para que fuera llevada al Cuartel de la Montaña siendo Juan Báez el responsable del traslado. Juan hace rato nos dejó para irse a otro plano igual que buena parte de aquellos que especularon con el devenir de los tiempos. Hoy seguimos frente a la puerta de la esperanza de toda vida, siendo testigos de algo inusitado entre el captor gringo y los presos venezolanos de Brooklyn porque con ellos su juicio debe mantenerse, ya no de Venezuela, sino para el mundo entero el canto de "No dejaremos que cierren/la linda puerta que siempre/ha estado abierta a la vida".

Propuesta_no_privatización@industrianacional.com.- Ponerle las manos a los principales recursos energéticos del país no ha dejado de ser prioridad para la derecha entreguista que en estos tiempos se siente más guapa y apoyada. Sin embargo, la conciencia y memoria de quienes velan por los intereses de la patria salen al paso una vez más con sólidos argumentos recordando que en el pasado las cosas por parte de quienes manejaron a su antojo los activos y caja chica del país no dejaron de comportarse como representantes de una colonia. Es más, no se recuerda ningún intento de soberanía económica y sí se sabe la oligarquía criolla se volvió más rica y poderosa a tal punto que la población ya ni le importaba ir a elecciones presidenciales. De este modo se pronunció el Concejo Municipal Bolivariano de Valencia ante la pretendida de actores derechistas de privatizar la industria nacional. ¡¡¡Hasta la próxima!!!


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