Sobre el agua y sus misterios
DE UN ARTÍCULO DE Manuel Bautista Aranda
La importancia del agua en la vida es algo tan evidente, que no necesita muchas explicaciones.
Además de ser el líquido más abundante en la Tierra, es como el elixir mágico para la vida.
Sin agua no hay vida.
En el caso concreto del ser humano, la cantidad de agua que hay en su cuerpo viene a representar alrededor de un 90 % de su peso total al nacer, y se va reduciendo con la edad, para quedar en torno a un 60 % en la vejez. Un joven que pese, por ejemplo, 70 kg tiene en su cuerpo unos 50 kg de agua. Y en algunos animales el porcentaje anterior llega a alcanzar hasta el 95 % de su peso.
Pero además, el agua, ese líquido tan abundante, inodoro, incoloro, insípido, de constitución química tan sencilla (H2O) y aparentemente tan «vulgar», tiene propiedades muy especiales y, aunque parezca mentira, sigue siendo un líquido que se comporta a veces de forma un tanto misteriosa y científicamente inexplicable.
Como el tema es largo, vamos a desarrollarlo en varias entregas.
En esta primera nos vamos a centrar en la estructura de la molécula del agua y en algunos de los comportamientos extraños de este líquido.
Iremos examinando temas tan curiosos e interesantes como son las influencias de origen extraterrestre en el agua, sobre cómo nosotros influimos en el agua que nos rodea, sobre si el agua tiene o no tiene memoria y sobre el efecto de los campos magnéticos en el agua.
Sobre la molécula del agua
Para empezar, puede que sorprenda al lector si decimos que a estas alturas todavía no se sabe cómo es exactamente la molécula del agua. Todavía no se ha encontrado un modelo, una configuración de esta molécula, que permita explicar todos los comportamientos anómalos del agua.
Esto no quiere decir, evidentemente, que no existan modelos que expliquen la mayor parte de estos comportamientos.
El problema está en que ninguno de ellos puede explicar todos.
Lo que significa que estos modelos, aunque sean buenos y útiles en la práctica, todavía no reproducen exactamente la estructura real de la molécula del agua.
Como los extraños comportamiento del agua y la enorme importancia biológica de los mismos se deben en gran parte a la estructura de su molécula, vamos a tratar de explicarla de acuerdo con un modelo comúnmente aceptado, que a los efectos de este artículo es perfectamente adecuado.
La explicación es un poco compleja, pero dada su importancia, vamos a tratar de hacerlo, aunque sea de forma simplificada.
Una forma simplificada, y bastante utilizada, es representar la molécula de agua como un tetraedro, con el átomo de oxígeno en el centro y los dos átomos de hidrógeno en dos de los vértices del tetraedro
Vista de lejos, la molécula de agua es eléctricamente neutra; pero en sus proximidades la situación cambia. Cada átomo de hidrógeno, al unirse con el átomo de oxígeno, lo hace compartiendo su electrón.
Pero en esta unión, el reparto del electrón aportado por el hidrógeno no es equitativo, se pasa bastante más tiempo en torno al núcleo del oxígeno que en torno al del hidrógeno, ya que la masa del primero es 16 veces mayor que la del segundo.
La consecuencia es que, durante la mayor parte del tiempo, la carga positiva del protón del átomo de hidrógeno no está compensada por la carga negativa de su electrón, y la molécula de agua resulta ligeramente positiva en esa dirección.
Esto hace que los dos vértices del tetraedro ocupados por los átomos de hidrógeno muestran una cierta carga positiva, mientras que los otros dos vértices, debido al «exceso» de electrones en el átomo de oxígeno, muestran una cierta carga negativa. Es decir que, según la dirección desde la que se mire, la molécula de agua aparece ligeramente cargada como positiva o como negativa.
Por eso se dice que es una molécula polar, que tiene dos polos.
Cuando la molécula de agua está rodeada por otras moléculas de agua, los vértices con carga eléctrica de un cierto signo tienden a unirse con los cargados de signo contrario en las moléculas contiguas,
Se crean entre ellas unos enlaces de tipo eléctrico, los llamados puentes de hidrógeno, que son bastante débiles y se puede romper con facilidad.
De hecho, las moléculas de agua, por medio de los puentes de hidrógeno, se organizan habitualmente formando complejas agrupaciones, que continuamente se están rompiendo y volviéndose a rehacer.
El tamaño y especialmente las formas que pueden tomar estas agrupaciones son prácticamente ilimitadas. Y esto pudiera ser la base de la llamada memoria del agua, de la que trataremos más adelante.
Pero........
