Venezuela: elecciones presidenciales se convocarán en el 2028
Si se convocan las elecciones presidenciales antes de hacer “el trabajo sucio” del ajuste económico y de completar la etapa de recuperación, el nuevo gobierno recibirá una economía aún sin sanear, un país institucionalmente débil, y una sociedad descontenta que puede estallar. El nuevo mando político caminará por un campo minado y Venezuela será un país difícil de gobernar. El chavismo en la oposición, con el control de la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, aún tendría suficiente fuerza para calentar la calle y abortar las reformas económicas que quedaron pendientes.
Por eso Trump y Rubio no tienen apuro ni interés en presionar al gobierno interino para que convoque elecciones presidenciales, antes de que se haya completado la fase de recuperación. Prefieren que el chavismo pague el costo político-electoral que suele generar las duras medidas de ajuste económico que habrá que aplicar para corregir los desequilibrios macroeconómicos y reactivar la economía. Tratan de evitar que el nuevo gobierno electo herede una bomba de tiempo que le puede estallar en los primeros 100 días de su gestión y esto lleve a restaurar el viejo orden que se creía superado.
Transición con el chavismo, no contra el chavismo
Luego de la captura y extracción de Nicolás Maduro, el chavismo mantiene el control de 23 de 24 gobernadores, 285 de 335 alcaldes y 256 de 277 diputados en la Asamblea Nacional (AN). También controla la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), las milicias y los colectivos armados. Asegurar el apoyo del parlamento, gobernaciones, alcaldías y fuerzas armadas es crucial para evitar una ola de violencia que convierta a Venezuela en un país ingobernable.
Al referirse al papel de María Corina Machado (MCM) en la transición política venezolana, Trump dijo: «Creo que sería muy difícil para ella ser líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto». MCM tiene proyección internacional, pero no tiene una base interna de poder institucional que la respalde. No controla el territorio, ni la AN, ni la FANB, y es rechazada por el sector de la oposición que participó en las elecciones parlamentarias y regionales, y fue etiquetado como alacranes y colaboracionistas por el aparato comunicacional de MCM.
Si algo quedó claro luego de la extracción de Maduro es que ni Trump ni Rubio tienen confianza en el liderazgo opositor venezolano para dirigir la transición. No encuentran a nadie con el apoyo y respeto suficientes para garantizar la gobernabilidad de Venezuela, ni la protección de los intereses de EEUU. Por eso Trump........
